Mientras me hacía la tintura de pelo, porque los 28 años me destiñen las raíces pero no los mambos, miraba el guante de latex y ratonee con un flaco de cinco penes.Bah, ratonear no es la palabra, tampoco cachondear. Digamos que fantasee con la suposición de que un adonis podría portar cinco pistolas. No sé si el lector se impresiona con la propuesta literaria de un pibe penta-peneano(1), pero el hecho es que éste hombre podría usar un guante como preservativo. Ahí la conexión con la tintura, ¿ven cómo se va hilando el cuento?
Después pasé a otra idea y jugué a encontrarle otras utilidades al guante. Por ejemplo: en caso de tener un encuentro con un caballero uni-fálico(2) podría usar cada dedo del guante como preservativo y así te rinde para cinco rounds. Evaluando que contamos con dos guantes, diez dedos y un pito, ya nos estamos ahorrando un motón de plata en profilaxis.
Lo importante es que nada se tire, todo se transforme y nunca viene mal educar sobre sexo seguro. Aunque en este caso, casi seguro que uno no tiene sexo, porque en cuanto saque el guante de latex el flaco se sube los lompas y salta por la ventana.
Estrenamos Wikijennisima:
penta-peneano: que acarréa cinco penes.
Uni-fálico: que posee un pene.
















