Quiero que me echen.
Quiero llevarme un dineral de indemnización e irme a la República de la Chagar. Pero soy muy obediente, buena y responsable para lograr enojar a mis empleadores y convencerlos de que soy más útil fuera que dentro de esta empresa.
Podría renunciar, pero no sé a dónde ir, qué quiero hacer. Creo que lo que hago ya llegó a su fin...necesito aires nuevos.
¿Cómo puedo lograr que me peguen una patada en el orto?
-Si vengo desnuda, seguro que imponen el “Friday nude”.
-Si me peleo con el presidente, seguro que me ven como agresiva, decidida y honesta.
-Si falto, me descuentan el sueldo.
-Si hago mal mi trabajo, me retan y me dan otra oportunidad.
-Si me visto como el culo y despeinada, admiran el modo de expresar mi creatividad estéticamente.
-Si me robo archivos, piensan que hago horas extra laburando desde casa.
-¿Y si vengo con una ametralladora? No, seguro me meten presa y después me vuelven a tomar dentro del programa social "Reinsertando loquitos al mercado laboral".
¿Me quedaré aquí, amarilla y ojerosa hasta morirme?