Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

martes, 7 de agosto de 2007

Esperando a que se haga la hora

Faltan 6 para las 6. Ya terminé de trabajar, pero sigo en el laburo. Mañana me voy de vacaciones así que me cago en lo que suceda en los próximos minutos.
Mi compañero de mesa, además de ser redactor como yo, pero sin cursar los 8 años de UBA, es guitarrista y tiene jopo. Usa pantaloncitos chupini y se le marca el bultini. Toca en una banda de rock, bahh, qué es el rock hoy, y me manda mails con los shows de su banda. Un día de estos los voy a poner en casilla de correo no deseado. Me voy 25 días y el pobre se las va a arreglar como puede. Traté de no dejarle ningún muertito, por lo menos que se note. Pero él está acostumbrado a hacerlo todo solito. Le va a ir bien.
Pablete, hacete cargo del rancho, no vas a tener drama.
Bueno, ya son las 6:04, es hora de irme.

lunes, 6 de agosto de 2007

¿Vacaciones o un tour para buscar marido?

La misma cantidad de gente que me deseó buen viaje, incluyó en sus comentarios: "Mirá si te enganchás a un negrito, ehhhhhhh?"
No voy a negar que la idea de tener un amorío en tierras exóticas es interesante. Digamos que sería como un sello más en el pasaporte, Jjjeeje.
Yo llevo mi bolsa de dormir, es de una plaza, pero entran 2 personas: una arriba y otra abajo. Si la noche se presta, quién sabe.
Pero por el otro lado, si además de llevar mi mochila de 19 kilos a cuesta, también llevo mis deseos de encontrar el amor de mi vida, mis ansiedades por no arruinarlo todo y mis fantasías sexuales e intelectuales... voy a terminar pagando exceso de equipaje. Y viste que ahora está todo a precio dólar.

sábado, 4 de agosto de 2007

Armando un bolso

Cinco torres de ropa sobre la cama. Bolsas, bolsitas, medias, bombachas, cositas que uno no sabe dónde poner, mierditas que uno quiere llevar aunque sabe que nunca las va a usar. No es fácil armar un bolso para ir de vacaciones. Sobre todo si hablamos de una mochila de campamentera, porque todo lo que está arriba de la cama tiene que ser sometido a una serie de preguntas excluyentes. ¿Esta prenda puede ser doblada hasta hacerse minitura y casi inexistente? ¿Pasa por limpia aunque tenga 20 días de uso y cero de contacto con el jabón?¿Es abrigada y al mismo tiempo súper fresca?¿Sirve para ir de safari y a la noche a un restaurante?¿Es cómoda y sexy?¿Puede ser abollada en el fondo de la mochila y no tener una sola arruga? Si cualquiera de las cosas que están arriba de esa cama aprueba el examen, consigue pasar de la cama a la pila que se armará encima mochila, es decir que todavía falta mucho para ingresar en el estadio del armado de la mochila. Mientras tanto, seguimos en el estadio de la pila sobre la cama y lo que ahora me pregunto es... dónde carajo voy a dormir hoy????

viernes, 3 de agosto de 2007

Aloha a mis visitantes!

Vuestros curiosos ojos han aterrizado aquí, con el deseo de ser sorprendidos y fascinados. ¡No sereis defraudados!