Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

lunes, 15 de septiembre de 2008

¿Cuántos km vale tu hombre?

Sigue a ese muchacho. Acompáñalo. Si es necesario persíguelo. Que no se te escape. Y si él se sube a una bici y pedalea 100 km, sube a la tuya y pedalea tras él. Con viento en contra. Por autopistas sin banquinas, por rutas con bifurcaciones peligrosas, rozando camiones de doble acoplado, cruzando vías con barreras bajas, puentes y rotondas.
Superando calambres, porque él los vale. Cambiando piñones y platos para avanzar más rápido, para que no se fugue. ¡No lo pierdas de vista! Pedalea más rápido aunque los cuádriceps te tiemblen y los gluteos te ardan.
Muéstrate espléndida cada vez que paren a tomar un refrigerio. Espléndida con tu casco ridículo y esas calzas acolchonadas que parecen un pañal. Habla con tu dios en silencio cuando no puedas mover tus piernas. Ruégale para que te permita continuar el viaje. Qué importa que esté a 200 mts de distancia. Doscientos metros que se transforman en 400. ¡Pedalea! ¡Hazlo más rápido!¡Pon un cambio más liviano! ¿No tienes más liviano? Entonces usa tus piernas, ¡respira! Respira para alimentar tu ciclo aeróbico. Transforma la glucosa en energía, recurre al ácido láctico si es necesario, quema grasas, lo que sea. Pero acércate, para que él sienta tu presencia.
Kilómetro 40.
Habrá otros hombres. No te preocupes. Ya ni lo ves. Quizás ya vaya por el km 60. Abandona ahora, antes de desvanecerte y terminar bajo un pelotón de fiats, peugeots, renaults y fords.
Vuélvete con la dignidad que no transpiraste, salúdalo desde lejos y date un baño de inmersión con sales de melocotón, que este hombre sólo vale 45 km.

6 comentarios:

belen dijo...

uf, selente loca.

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Gracias! Ser mujer no me es fácil, pero tus consejos lo simplifican

Paula dijo...

Jennísima!!! Incluso relatás como fueron respirando tus células...hasta el último aliento, se nota que anduviste estudiando.
Buenísimo che! (claramente uno de mis favoritos este).
Coordialmente, tu pequeño Saltamontes que descansa...abdominales.

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

El pequeño saltamontes llega hasta las nubes. Los montes se le hacen llanura y las cimas parte del camino.

Gabulet dijo...

Me mata saber que hay otra mujer mas que pasa de wonder woman a hormiguita viajera, por un principe azul, que se va destiniendo con los km.
Tanks Jenni!!!

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Y la hormiguita seguirá su camino, cruzándose con sapos de besos vacíos y lagartijas de abrazos lábiles, hasta que se encuentre con una lombriz que la haga feliz;)Grax Gaby