Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

miércoles, 14 de enero de 2009

Bulimia de cartas de amor

Mi impulso, casi ya un reflejo natural, es enviar mails, cartas de amor a destinatarios fantasmas de mi lista de contactos. Abrir la casilla, es como abrir la heladera y buscar esos nombres que una vez titilaban en mi msn y que ya no aparecen. Dedicarles mi ansiedad con cualquier frase, con la esperaza de reavivar relaciones truncas. Mails desfibrilantes, con efecto a respiración boca a boca. Una verborrágea desenfrenada que necesita plasmarse y llegar a alguien. Es lo más cercano a vomitar sentimientos, pero por desgracia siempre a las personas equivocadas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mailborrágica.

Gustavo Amenedo dijo...

Siempre estoy atento...

petalopow dijo...

quedo muy geek con esto, pero esta semana salió una nota q resuelve los mails diarreicos. Gmail de Google te hace un par de preguntas de lógica antes de q envíes esos mails y te puede llegar a decir "un vaso de agua y a la cama para desestimularte"- en Internet está todo, mientras tanto cuidado con la verborrea!