Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

viernes, 27 de febrero de 2009

¿Aprendemos de nuestros errores?

Voy a empezar a pegar papelitos, de esos amarillos que digan “Piedra”, “Mierda”, “Boludo”. Será culpa de eso que llamamos esperanza, que sigo tomando el mismo camino, el del error. Con esa mirada positiva de libro de autoayuda y la convicción de que “esta vez va a ser distinto”, caigo y recaigo exponencialmente en las mismas experiencias maléficas y frustrantes, como si fuera la primera vez.

De no ser el exceso de esperanza el problema, quizás lo sea la mala señalética del camino, que espero revertir pegando papelitos para recordar que esto ya lo hice, ya lo viví y salió como el culo. Para lograr el efecto: "¡mamerta, no vuelvas a hacerlo!".

Me viene a la cabeza el caso de “tortú”. Mi tortuga no dejaba de pasarse a lo del vecino, donde la atacaba el perro salchicha una y otra vez. Como si no tuviera instinto de supervivencia, ella cometía el mismo error incansablemente, perdiendo su diginidad, sangre y escamas. Mi vecina me la pasaba por la ventana boca arriba, con el comentario: “fijate, no sé si está viva. No logro verle las patitas ni la cabeza”.

En fin, ¿estaré perdiendo mi instinto de supervivencia? ¿Me estaré volviendo tortuga?

lunes, 23 de febrero de 2009

Mirá cómo te hago la plancha

Desde que tengo mi propia plancha, tengo una nueva visión sobre lo que es planchable y lo que no. Hete aquí mi lista: - Las bombachas, no - Los corpiños, tampoco. - No tengo en cuenta a las medias, se enrollan ellas mismas, las tengo bien educaditas. - Las sábanas entraron a la lista recientemente. Se estiran cuando se ponen en la cama. Salvo la funda de la almohada, esa si la plancho. - La toalla, me encantaría, pero no. - Camisas, gracias, pero no uso. - Mudas para ir al gimnasio. Que salgan corriendo del canasto, porque no serán consideradas. - Pijama, camisón, babydoll, no. Total, las sábanas están arrugadas, no quisiera que hubiera competencia. Esto reduce la cantidad de prendas a prensar a: pantalones, remeras para socializar y la ropa que le robo a mi hermana, que contra mi opinión, plancha todo debidamente.

miércoles, 18 de febrero de 2009

¡No te entiendo!

Últimamente siento que me hablan al revés. Será que tengo que andar por la vida con un espejito retrovisor para enterder lo que me quieren decir.
Como si no fuera tan complicado comunicarnos, el mundo sigue escribiendo las cosas al verre. La tapu que los riopa a dotos (Mi revés por lo menos se lee sin espejo).

martes, 10 de febrero de 2009

¡Mi amor, me hice las neuronas!

En una conversación de mujeres sale, tarde o temprano, temáticas que abordan la cirugía estética. Ni bien nos adentramos en escabrosos relatos de siliconas que explotan, labios mal-figurados y el aceite de avión que te pone el culo en las nubes, la auto-reflexión me impone un ¿Qué me operaría? Podría manifestar vehementemente ¡las tetas! Pero no. Es decir, un poco más no le haría mal a nadie. Pero iría directo a la cabeza, a las neuronas. Me sacaría un mambito de aquí, y pondría un poco de lucidez más a esta, un retoquecito a esa para sacarle el rictus amargo y rellenaría toda esta parte que quedo flácida después de terminar la facu. Me pregunto si el plan 310 de Osde me lo cubrirá.

jueves, 5 de febrero de 2009

La cabeza tagueada

Cuando uno logra etiquetar el cerebro, queda algo más o menos así.

lunes, 2 de febrero de 2009

Daltonismo

Entre las tantas confusiones que una puede tener sobre la vida, al pasar por esta esquina sumé otra más. Ahora no sé si donde veo amarillo es en realidad colorado, y si ese colorado que alguna vez me invitó un helado, era gay o no me quiso besar.