Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

martes, 10 de febrero de 2009

¡Mi amor, me hice las neuronas!

En una conversación de mujeres sale, tarde o temprano, temáticas que abordan la cirugía estética. Ni bien nos adentramos en escabrosos relatos de siliconas que explotan, labios mal-figurados y el aceite de avión que te pone el culo en las nubes, la auto-reflexión me impone un ¿Qué me operaría? Podría manifestar vehementemente ¡las tetas! Pero no. Es decir, un poco más no le haría mal a nadie. Pero iría directo a la cabeza, a las neuronas. Me sacaría un mambito de aquí, y pondría un poco de lucidez más a esta, un retoquecito a esa para sacarle el rictus amargo y rellenaría toda esta parte que quedo flácida después de terminar la facu. Me pregunto si el plan 310 de Osde me lo cubrirá.

2 comentarios:

Raquel Mancini dijo...

No me des más ideas!

PetaloPow dijo...

Yo me quiero extirpar un par de neuronas, las que hacen sinapsis con la culpa judía en particular!