Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

miércoles, 18 de febrero de 2009

¡No te entiendo!

Últimamente siento que me hablan al revés. Será que tengo que andar por la vida con un espejito retrovisor para enterder lo que me quieren decir.
Como si no fuera tan complicado comunicarnos, el mundo sigue escribiendo las cosas al verre. La tapu que los riopa a dotos (Mi revés por lo menos se lee sin espejo).

2 comentarios:

Palindromólogo. dijo...

Un palíndromo no vendría nada mal. Lástima que son tan difíciles de armar. Se es o no se es.

sujesujesuje dijo...

Pero, ¿qué decis? ¿que la técnica del espejo es una estrategia de los Dotos y demás representantes de modelos para que te quedes afuera de los códigos fashion? No entiendo por qué te la agarrás con él.

Estoy segura de que la única solución a tu problema es un decreto pro-esperanto... y no a las interpretaciones múltiples!