Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

viernes, 15 de enero de 2010

El amor en otros formatos

Puedo engancharme, coparme, hacer como que te amo, pero ¿amo? En la vorágine de la inestabilidad emocional y con el repique del taladro mental con mecha número ocho de mandatos familiares y sociales, llegué a esta pregunta: ¿Tengo la capacidad de amar a una persona? Y mi respuesta es: si amo a mis perros, cómo no voy a poder vincularme sentimentalmente con otro ser humano menos peludo que mis perritos Lennon y Lord Byron.

A ellos los amo. Cuando los veo moviendo la colita, me regurgita una emoción irrefrenable por abrazarlos y olfatearlos cerca de la orejas. Aunque algún Roberto lector se esté entusiasmando, me adelanto: jamás pensé en imitar a la fulana que se unta la mermelada ya sabemos dónde para que su perrito haga ya sabemos qué.

Hasta el momento de estar tipeando esto, no he definido si me va o no la idea de galopar en pelotas un caballo a pelo. Esa podría ser mi experiencia sexual más cercana con un animal.

Uno también puede amar prendas. Roberto, estoy segura de que vos amás una remera, esa que parece trapito rejilla. No por eso vas a hacerle un agujero con una tijera para garchártela.

Si somos capaces de amar objetos y animales, cómo no vamos a ser capaces de amar a una persona.

11 comentarios:

Jes dijo...

Yo amo el olor a nafta. Si vendieran perfume con dicho aroma, seguro amaría a su dueño.

Cerebrito de Maní dijo...

No puedo dejar de pensar en Carrie y los zapatos... por los menos los perritos entran en la categoría "ser vivo".

no importa quien soy. dijo...

amo jugar al basquet, por ejemplo.

amo escribir, otro ejemplo.

pero mas amo, amar a una persona y que mi amor se vea correspondido.

ger dijo...

Lord Byron! amás a un feudal

Mandrake el Vago dijo...

Ah peor lord byron era un lord rojito ;) ;) (
Byron tiene una cara re inteligente jajajajaja
y?
volvió roberto?

en fin...
Pasese por mi blog que hay una nominación para ud...
Saludos Vagos!

Anónimo dijo...

Habria que establecer equivalencias para saber a cuanto esta uno del objetivo.
Amar una persona = amar 5 animales?
amar un animal = amar 10 cosas?

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Me encantó el sistema de equivalencias!!!
Amor a 1 Roberto: 2 frascos de berenjenas

Es como la tablita de Machinea

Pluscuimperfecta dijo...

Y si justo, justo.. la persona en mi equivalencia era como amar a un animal, no!! mis vidas mis perros, por lo menos ellos no desaparecen, no me hacen poner mal, no son unos quedados lelos.

Mientras más conozco a los hombres más quiero a mi perro.

Dolo dijo...

Amo a mi gato, el sushi, y un tapado de feria americana!
besoo

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Pluscuam: y sí, el perro es perro y el hombre, Roberto.

Clara Castillo dijo...

El mundo sería un lugar mejor si los seres humanos fuéramos capaces de amar menos objetos y más personas!
(Capaces somos, pero como no es fácil, desistimos rapido -nos gustan las cosas "fast"-).
Con respecto a amar a un hombre, algún Roberto, claro que tenemos esa capacidad, que es mucho más reconfortante y provechosa cuando el amor es recíproco.
Buen planteo y conclusión. Ahora sólo falta poner en práctica.
Besote y buena suerte.