Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

lunes, 15 de febrero de 2010

Un flechazo en el toor

No sé qué hicieron uds el día de San Valentín. Yo tomé soda sentada en un banquito de plástico blanco mirando mi celular.




Hoy no me llamó
que pasará, porque esta vez no me llamó
estoy pendiente del teléfono y no
esto me empieza a preocupar
que le sucedió tal vez no pudo escapar de su prisión
hay un misterio que le apresa el corazón
y no lo deja respirar.

Suena el teléfono y voy como loca a su encuentro
tengo la boca reseca y estoy sin aliento
no! no! equivocado, no es aquí señor.

Hay una lágrima sobre el teléfono
sobre mi corazón
hoy no me llamó
y es como una visión
un fantasma en mi habitación.
Sobre el teléfono gira mi corazón
en un mundo sin sol malherido de amor
necesito escuchar su voz.

Paz Martínez y todos los Robertos del mundo se pueden ir a la concha de la lora, porque la mía no los quiere más.

lunes, 8 de febrero de 2010

Autoayuda, de la baratita

Si usté busca el ésito personal. Si usté quiere ganarse el respeto de todos, que lo miren hasta sentirse ojeado. Si usté quiere paz en su corazón y ruido en su alcancía, levante la cabeza, mírese al espejo y dígase:
“Yo puedo. Yo gozo conmigo, gozo con mi ser. Tengo lo que hay que tener, aunque los otros no lo vean.”
Cuando salga de su casa, mírese en el reflejo de los vidrios polaras de los autos y sonríase, porque no hay nada como la sonrisa de uno mismo. Y siga, a paso firme, sin importar que haya baldosas sueltas, porque las baldosas sueltas son un estado mental y también el semáforo en rojo. Piense en verde y tendrá onda verde. Si dubita y piensa: “me va a pisar ese 102 que viene a las chapas”, lo van a pisar y lo van a arrastrar tres cuadras más. Por eso, piense que la vida es una gran senda peatonal y llegará al ésito.
Amémonos los unos a los otros; tóquese la teta izquierda o el testículo zurdito para evitar las cosas feas y siempre salga a la calle con ropa interior limpita y sin agujeros.
Esto es todo lo que sé. Aprovéchelo y haga un rico salpicón de ave.

lunes, 1 de febrero de 2010

Rebelión en la cama

Roberto, ya la escuchaste a la presidente: “comer cerdo mejora la actividad sexual”. ¿Entonces porqué seguimos comiendo pizza?

Vos sabés que no tengo ni una mínima crítica sobre tu performance como animal sexual. Todavía siento el vaivén del sillón del lunes pasado, como quien viaja en barco y siente la marea en el cerebelo después de haberse bajado de la barcaza. Pero repensemos nuestra dieta, ¡te lo pido Roberto! Porque si así nos pone la pizza de provolone, me tiembla el mouse en pensar el éxtasis post costillita de cerdo.

Estuve averiguando un poquito más sobre el cerdo. ¿Viste que la colita del chancho es como un tirabuzón? Bueno, ¡resulta que el pito es igual! O sea que la cerdita le dice al cerdito: “Gordo, hoy descorchame que estoy espumante”. ¡Ja! y va el gordo y le hace plop a la cerda. Si yo te dijera “descorchame y tomate la espumita” no sé si te ponés como loco o me tirás por el balcón. Por las dudas te lo planteo por acá. La última vez que te pedí al oído que me hicieras algo, te hiciste el boludo como si no me hubieras escuchado y según la Cosmopolitan ningún hombre se resistía a ese pedido. Por eso le apuesto al cerdo, como todo el país debería hacerlo: “Coma más cerdo y hágalo a lo chancho”.