Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

miércoles, 26 de mayo de 2010

El 25 de mayo en una familia inglesa.

Los 5 días festivos relativos al bicentenario han reavivado con brío el nacionalismo más romántico en mi familia.


Mi padre se hizo el granadero, estuvo todo el mediodía parado al lado de la parilla sosteniendo tres metros de zócalo de madera como fusil. Se mantuvo estoico hasta que llegó el último pariente.

Mi abuelo se encargó de musicalizar la reunión con todas las marchas habidas y por haber interpretadas por la orquesta de Regimiento de Patricios grabadas en la época en que él iba al Liceo militar y marchaba del patio a la cocina.

Mi tío trajo los mismos himnos pero grabados por músicos populares. Mi tía abuela se quejó por la poca tenacidad de la voz de Lerner al cantar el himno a Sarmiento.

Mi madre consiguió peinetones para todas las mujeres. Fueron repartidos y bien colocados durante la picada y lucidos hasta las seis de la tarde cuando ya sentíamos los dientes del artefacto incrustados en el lóbulo occipital.

Yo estuve a cargo del recitado de poemas y elegí un cielito de Bartolomé Hidalgo haciendo honor a los primeros textos que le dieron voz al gaucho.

Mi hermana se lució dándonos lecciones de chacarera a los 20 miembros de la familia. Como no teníamos suficientes polleras largas, usamos pareos traídos de distintos viajes a Brasil.

Mi padre, luego de abandonar su puesto de granadero, tomó el piano y todos le acompañamos cantando la marcha de San Lorenzo. Yo hacía el efecto de los platillos con mi boca, pishh, pisshh, chocando los platillos imaginarios con mis manos.

La familia entera debatió sobre historia, haciendo referencia a los nuevos libros revisionistas. "San Martín era un pajero bárbaro" decía mi tío y las docentes jubiladas de la familia se indignaban con lo que se decía sobre los próceres de la patria.

Y bueno… que comimos pastelitos, locro, queso y dulce, vino y empandas está de más contar.

¡Viva la patria y God save the Queen!

Aquí las mujeres luciendo el peinetón

miércoles, 19 de mayo de 2010

Polvo de napalm

Tengo una amiga que tiene poderes asesinos. Cada vez que tiene un encuentro íntimo de índole sexual con algún caballero, muere alguien. Tiene sexo homicida. Ustedes pensarán que hay gente muriéndose todo el tiempo, incluso mientras tipeo cada palabra se detiene un corazón. Pero mi amiga mata a famosos. Ella mató a Michael Jackson, Sandro, Fernando Peña, Alfonsín, Britany Murphy y otros galardonados por Hollywood y Catalina Dugli cada vez que la serpiente de un ojo le visitó la capillita. Es más, es consciente de ello y lo goza. Cuando chatea con su proveedor de masitas le dice: "¿Nos juntamos a matar gente?".
Ante el especial caso de Cerati, y aunque este blog no escuche su música, le hacemos un pedido especial a la señorita para que se abstenga de copular hasta que el músico recupere su salud.
Dicen que el orgasmo es la “petit mort”, pero en este caso se trata de la mort de los otros.
También les imploro a todos los Robertos del mundo, contengan su pasión dentro del pantalón y no la tienten a mi amiga o al menos resístanse ante sus encantos, por el bien de Cerati y de sus fanáticos.

domingo, 16 de mayo de 2010

La Traviata

Mientras algunas planchan, otras garchan.
Es así. No todas tenemos la dicha domiguera de que Roberto falte a misa de siete para que nos tarugue contra la pared de durloc. Algunas nos pasamos la tarde planchando remeras sumando desgracia tras desgracia.

Desgracia 1: “esta mancha del orto no salió, me arruinó la remerita.”
Desgracia 2: “¡mirá cómo se me encongió este pullover!”
Desgracia 3: “decime que esos gritos no son de mi vecina en pleno acto de perforación.”

¿No te digo? Una desdicha detrás de la otra, y se aparecen en orden de menor a mayor calamidad. Tengo en la mano un artefacto a 70° de temperatura y soy capaz de plancharme la entrepierna con tal de acabar con este martirio que se mofa de mí desde la ventana de enfrente.

Pentagrama del orgasmo de mi vecina


¡Escuchenla, por diós! ¡Es falso,ese orgasmo es una mentira! Rodolfo, te está engañando. Nadie puede gemir naturalmente así. NADIE.
Van a pensar que lo digo de envidiosa. ¿Pero quién tiene un orgasmo en un tiempo perfecto de cuatro por cuatro, con corcheas y blancas? Ni que fuera la novena sinfonía. Esto es casi una ofensa hacia el coro kennedy.
¡Parece que tenemos una soprano en el edificio! ¿Querés que te aplaudamos cuando termines? Claro, ella te afina mientras le taladran el upite, ¡cuánta habilidad vocal! No quiero pecar de grosera, pero me da curiosidad saber si cantás así de bien mientras le soplás la flauta traviesa. ¿Por qué no vas a talento argentino y sacás un cd para ayudar a los nenes de Haití?
En fin, la cantata no duró mucho más. Ella se calló y yo seguí planchando.

domingo, 9 de mayo de 2010

Cortazeando con mi femeneidad un domingulitis

Fémina me emperifollo como me gaturrea. Hay diurnos que me esfema trolonguear sarandeando mi cachulera sin pavor a que me unten cuando pasareleo enfrente de los orongudos. También me gaturrea salir pelindrada con todo lo que emperro: culias cortas, chancunis altas, aslambongas que resalten mis trúngulas sambolinas, todo lo necesario para empotralarme.

Pero el domingulitis me piltrifacea. Me escobilleo por el ambiturno. Me guasaneo enfaunada. Seguro que mañana, me esfemará trolonguear bien empostrada, cuestión de encatrujar el domingulitis.




Inspirado en Rayuela Cap 68:

"Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias."

martes, 4 de mayo de 2010

Robertos, vengan a mí.

Tute Groso.
Hoy se me da.Lo presiento.



(Los comentarios se están poniendo mejor que el post.)