Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

miércoles, 9 de junio de 2010

Dos por uno

No se lo digas a nadie, por favor. No tendría que habértelo contado. No sé por qué lo hice”. Y yo, que no puedo guardar un mísero secreto porque siento que me va a dar cáncer por la ansiedad más la angustia, lo conté. Para salvarme de la muerte por secretitis, ¿vió? Sólo se lo dije a mis amigas más íntimas. A mis cien amigas más íntimas y supongo que ellas se lo habrán contando a sus amigos más íntimos también.

Él me quería, por eso me confió su secreto. Una confidencia que nos ponía en riesgo a los dos. En riesgo de vida. Y a mí no me importó, porque soy una bocona. Encima lo escribo, consciente de correr la desafortunada suerte de Rodolfo Walsh después de haber escrito la carta a La Junta Militar, que lo llevó a desaparición y muerte.

Roberto no trabajaba en una empresa normal. No estudió marketing ni ingeniería. Roberto tenía doble identidad, además de Roberto era un Aldo. Casi siempre era Aldo. Armado hasta los dientes, con chaleco anti-balas, dos documentos, dos pasaportes, dos patentes.

Cuando lo supe, me enamoré. Yo siempre soñé con salir con Batman o Súperman. Alguien que me dijera: “Mirá Jennísima, tengo que decirte algo: soy Batman”, y que tuviese que dejarme a medio desnudar para salvar a la humanidad. Pero Aldo no usaba traje de látex negro, ni capa. Era un oficial encubierto de inteligencia, que usaba traje normal o ropa cualunque dependiendo el caso.

Con el tiempo, esa excitación de estar con un héroe nacional secreto se transformó en una paranoia. “Un día se va a desquitar con vos”, me dijo una amiga. “Los policías son todos violentos”. Y así seguían alimentando mis miedos. Sólo esperaba el momento en que me pegara y me dejara esposada en el lavadero. Pero Roberto era un galán, me regalaba flores que yo terminaba revisando una a una con el temor de que tuviesen micrófonos o micro camaritas ocultas; me regalaba bombones que yo simulaba tragar por miedo a que tuvieran esa droga que te desmaya; me traía vasos de agua en su casa (como cualquier anfitrión) y yo pensaba que era para conseguir mis huellas digitales.

Lejos de sentirme segura bajo el manto de un policía en acción pero con un coeficiente intelectual mayor y armas de inteligencia letales, quería escabullirme de esa relación. Pero no podía dejarlo, podría matarme. Me quedaba una salida: simular mi muerte. De ese modo no podría perseguirme, ni ponerme un custodio las 24hs. ¿Cómo puede una chica, que no aguanta guardar un secreto, simular su muerte? ¡¿Cómo?! Como no se me ocurrió, hice la clásica: Roberto, no sos vos, soy yo. Por favor no me llames más. Ah, y si me llegás a hacer algo, revelo tu identidad secreta.

20 comentarios:

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Ahora los convertí a todos ustedes en testigos de mi vida.

Anónimo dijo...

salga con las manos en alto, el edificio está rodeado. Jennísima sabe demasiado.

Jesusissima dijo...

Dios, dios... yo tuve que cambiar mi nombre por la originalidad del mismo a fin de que Aldo no se desquitara conmigo sólo por tu melliza. No te lo perdono y sigo creyendo que tenés micrófonos en tu casa...

Yo dijo...

GENIAAALL! Roberto y Aldo son algo así como los Jekyll y Hyde! La mejor defensa es un buen ataque!!!!

Anónimo dijo...

Genial Jenny!! Ya se que no tengo que contarte ningún secretesisisimisimo.

Yo dijo...

Duda de último momento: una persona que se relaciona con alguien de doble idetidad, es bígama?

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

yo: mmmmm, sí totalmente. al principio dudé, pero ahora te lo afirmo.

Petardo Contreras dijo...

y podes dormir ahora?

Ana dijo...

Oh! Qué historia intrigante! Roberto- Bond 007!

XD

Me case con la lluvia dijo...

JAJAJAJAJAJ Excelente! Es de en serio? XD

Ottar13 dijo...

Roberto/Aldo: Jenni, eso no es lo que parece!

Jenni: Ah no? (agachándose con cara de pervertidita)

Roberto/Aldo:No! no lo vayas a morder!


... PUM!!



Menos mal te salvaste Jenni, éstas cosas pasan muy seguido debido a los lugares donde se ocultan el "armamento"

mandrake el vago dijo...

pero la opción final no te convenía ¡te iba a boletear!!!!

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

mandrake: si me boletea, ya saben que fue Roberto Aldo.

Ottar13: me salvé!! menos mal.

Lluvia: obvio que es en serio, no te digo que soy un imán de hombres.

Ottar13 dijo...

Che... uhm... si sos un imán de hombres... ¿Porque andas cada tanto rogando por un Roberto?


El próximo Roberto tiene que ser con 2 o 3 personalidades. Ahí sí que te vas a entretener bandidita!

;)

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Ottar13: yo??? rogando a los Robertos??? Nooo. Les reclamo, los reflexiono, los cuestiono, los encaro, los enamoro, pero ¿¿rogarle??? Ahora resulta que pedirle a Roberto que me quiera es un ruego?, noooo, es una obligación!!! un derecho!!

Ottar13 dijo...

Daaaaale, si te imagino preciosa de rodillas y rogando con carita de "Lolita"... - Queréme Roberto!!! quereme muchiiio!!!

...

...


Ta!


Basta de perversiones Jenni! dale, apoyo tu declaración del "Derecho a tener un Roberto queriente correspondiente".

novoyaterapia dijo...

jajajajajaja!
Genial! Execelente!
“Mirá Jennísima, tengo que decirte algo: soy Batman” Es increíble!
Y yo que me sentía con la exclusividad de esta historia secreta...jajaja! Que lindo que la hayas escrito!
Beso gigante grande!

Flowers dijo...

Jajajjajaja. Estás completamente loca.

alelé dijo...

A mi me daba miedo tu Batman... estaba mucho mas loco que la cabra que nunca tuviste!

manOla dijo...

Una Mujer Maravilla como vos necesita un Superheroe a su lado !

Besos !