Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

miércoles, 21 de julio de 2010

Fuiste, sopa

Quise ayudar y no me dejaron. Quise ser bondadosa, dadivosa y me desaprovecharon. Intenté ser altruista, desprendida y me derrocharon.

La ecuación frío más pobres durmiendo en la calle daba una oportunidad para ser generoso con el prójimo desposeído.

Saqué el alfiler y pinché la burbuja calentita en la que vivo. Me dispuse a unirme a la casta de solidarios que vaga por las noches repartiendo frazadas y un plato de comida.

Me visioné revolviendo una sopa humeante en una olla grande, poniendo diez calditos de gallina, repartiéndola en termos y un Dios mirándome desde la estratósfera orgulloso de mí.

Pero el pobre es pobre y no boludo. Es comprensible que te pida fideítos. “¿Caldo solo?”, se preguntaría el inválido monetario. “Tengo que ponerle municiones y Vitina”, pensé.

Salí del trabajo a las siete, pasé por un cotillón para comprar vasos térmicos y estaba cerrado. El subte estaba lento. Eran las ocho y me faltaban seis estaciones, siete cuadras caminadas y la cocción de cinco litros de sopa. Tenía que pasar por el súper para comprar los fideos. Ya estaba llegando muy tarde. Demasiado.

Llamé a la ONG y me dijeron que las tareas y zonas estaban repartidas, que mejor fuera otro día, más puntual. Pero en la semana me dio fiaca, hacía tanto frío que no daba.

Una pena, porque ese día yo re quería ayudar y no me dejaron. Claramente, no me dejaron. Parece que mi solidaridad es como los Robertos, aparece cuando le pinta.

13 comentarios:

mandrake el vago dijo...

s/c :P

Mama Lucheti dijo...

La sopa que no pudo sopapear a las otras sopas

Premio Nobel a la generosidad dijo...

Te tenemos en cuenta.

Pobre dijo...

Traete el caldito, que fideo tenemos.

Pobre 2.0 dijo...

Si la sopa no es knorr, hasta el santo desconfía.

Luchetti, la tenés adentro.

querés melón? dijo...

Ciertas partes me enamoraron a más no poder.

Anónimo dijo...

te falto decir que tu generosidad iba mas alla del cartelito pedorro que ponia todo el mundo en facebook, vos apostabas a la vitina!
al final uno quiere ayudar pero no lo ayudan.

Ana dijo...

Sos un personaje! Sin dudas ayudar nunca es fácil, y una, que a veces tienen síndrome de Robin Hood no resuelto, o de Wonder Woman no asumida, quiere ser héroa por un día, pero no suele ser así.
O sos, o no sos.
A mí me pinta la vagancia, así que ayudo al que tengo cerca. Los demás, sory! (Sí, una forra)

Besos Jenni!

johi dijo...

Después dicen que no existen las almas caritativas. Así, no!.

FedeCP dijo...

Al final, al pobre nunca hay cosa que le venga bien..

Petardo Contreras dijo...

La madre de todas las sopas, te sop of te sop

Juliancito dijo...

MAcri también le pone municiones a la sopa de lo pobres, a ver si explotan y se mueren.

novoyaterapia dijo...

Un alma caritativa enrulada y el subte te coarta la solidaridad!
El mundo sería otro con más Jennísimas en bicicleta!

Beso gigante!