Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

lunes, 2 de agosto de 2010

Operación Garompa

Ir al Golden puede ser muy peligroso.

Más allá de los riesgos que todos conocemos, tales como: la pérdida de noción de las dimensiones reales de una poronga promedio, el brote de la vagina loca, la pulsión por abandonar a Roberto y cuernearlo hasta que se termine el mundo con un tipo que se llama Kevin, que logra mantener una erección más tiempo que lo que dura el planchado definitivo, hay un peligro del que nadie habla. Un fantasma, que ninguna de las ocho amigas que fueron esa noche a festejar la despedida de soltera de Martita, pensó que podría pasar.

Mientras ellas se entretenían en la Abadía del stripper pijudo, sus teléfonos sonaban sin cesar en sus carteras. El coro de ringtones pasaba desapercibido entre los alaridos y aullidos. Esos celulares encerrados en la oscuridad gritaban “atendeme, atendeme”, pero ellas estaban hipnotizadas gritándole lo mismo a los Adonis bañados en testosterona y lubricantes.

Estelita buscó en su cartera la billetera con la idea de frotarle un billete de 20 al abdomen de Juan Carlos y sin querer sacó su celular. “¡¿Catorce llamadas perdidas?!, qué raro”, pensó. Se lo comentó a sus amigas y ellas revisaron los suyos. Todas tenían entre ocho y doce llamadas provenientes del mismo número: del padre de Estelita. ¡Entraron en pánico!

Estelita lo llamó de vuelta, pero ya era muy tarde.

Hacía cuatro horas que su familia trataba de contactarla. Un llamado anónimo los había extorsionado. Les habían dicho que la tenían secuestrada y les pidieron $100.000 pesos de rescate.

Cómo ella no respondía porque estaba cabalgando al mozo que le traía fernets, su padre accedió a pagar el rescate, dejándolo sin un peso y la bronca de haber sido engañado.

Así que muchachas, por el bien de la economía familiar, cuando vayan al Golden, no dejen el celular en sus carteras, pónganselo en la entrepierna en modo vibrador y que Papu llame cuantas veces quiera.

12 comentarios:

breins dijo...

Nunca me imaginé que en esos lugares hacían Fernets. Pensé que eran solo tragos largos.

Lila Biscia es Lilus bla bla dijo...

juaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! jjajaa
me matas, nena!
y la introducción: GENIAL!!!
beso!

mandrake el vago dijo...

ajá

Margarita dijo...

Jjajja, posta se puede caer el mundo que anonadadas por las dimensiones masculinas nunca antes vistas (por lo menos yo)ni cuenta que me doy.

JUan CArlos dijo...

Quiero que me froten los 20p!!

Guada GN dijo...

Nah, el fernet no da para cabalgar un mozo. Yo para cabalgar a un mozo por lo menos necesito caipirinha.

novoyaterapia dijo...

Genial!!!
Como empieza es esssssselente!
Igual, a mi me da un toque de verguenza ver a esas desenfrenadas mujeres gritando como locas todas coloradas mientras se muerden el labio inferior, pero yo...también grité.

Besos

Nati dijo...

Todo esto es cierto???????? Ay diossssssssssssssssssssssssssssssssss

Qué divertida forma de narrar tenés POR DIÓS me reí MUUUUUUUUUCHO MUCHO

vale un Like facebookeano. Qué bien que estuviste, QUÉ BIEN.

PauLita dijo...

"la pérdida de noción de las dimensiones reales de una poronga promedio" Jajajaajaja!
Cuando vamos?? jajaajaa! Me quedo a vivir ahi con esos cuerpos!
Muy Bueno nena!
Un beso!

Adrogue Bus dijo...

Sale una combi para el Golden mañana tipo 21.00
pero no levantemos la perdiz, no vaya a ser que los secuestradores se aviven.

Estelita dijo...

Papu es ginecólogo. Y decidió que para evitar otra crisis financiera la ubicación perfecta para mi celu no era la entrepierna, sino un poquito más adentro, oficiando de DIU. Dos pajaros de un tiro.

Gabriel dijo...

Muy bueno!
Saludos en escabeche,