Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Estafada y estampillada

Quise hacerme rica con las estampillas, pero al final me vendieron un buzón. Hace catorce años que me metí, con el pie izquierdo, en el mundo de la filatelia. Sí, en ese glamoroso y canchero mundo que sólo me daría alegrías y riquezas. “Antártica y Falklands” era mi especialidad. Pero no fue una elección a conciencia, fue ambiciosa y especulativa. Era una colección tan rara que me daría grandes dividendos a corto plazo.

¿De dónde nació esta idea? La heredé de mis bisabuelos lituanos. (Los sigo sorprendiendo con mis orígenes, ¿no? Primero ingleses, sumé españoles y ahora te caigo con lituanos. Soy un crisol de razas). Esta gente, subsumida en la pobreza, el frio y el vodka berreta que hacían en su bañadera, decidió fugarse de sus tierras congeladas, cansados de esperar una Perestroika que llegaría 100 años más tarde. Como su dinero no valía fuera de su puebletusko, gastaron todo en estampillas. Se vinieron a Argentina con su álbum de filatelia dentro del estuche de la balalaika. Lo vendieron y se compraron una librería. La gran librería Kaplanski que nutrió a dos generaciones de Banfrulaskis.

Tenía 15 años cuando entré a la casa de filatelia Marle, en el corazón de la paqueta galería Oliver de Lomas de Zamora. Seducida por una plancha de estampillas de Elvis, me inicié como filatelista. Las primeras estampillas valían 15 pesos, una suma que fue en ascenso hasta pagar 100 o 200 dólares la plancha.

Empecé a sospechar del negocio tarde. Cuando ya había invertido todos mis ahorros y mis amigas me preguntaban “¿a quién se lo vendés después eso?” ¡Qué sé yo! Nunca lo había pensado, enajenada proyectando mi fortuna.

El destino quiso que fuera a la feria del libro para descubrir el stand “Amigos de la filatelia”. ¡Yo soy amiga! ¡Yo soy amiga! grité en silencio saltando de gozo y alborozo. Entré buscando respuestas y le conté mis sospechas a la señora filatelista. Creo que casi se le escapa un “cómo te cagaron, nena” y me invitó al centro de la filatelia argentina para averiguar más.

No tengo palabras para describir al centro, que de entrada me dio la bienvenida con un cartel en la puerta que decía “Hola amiguitos de la filatelia” y caritas felices dibujadas en fibrón. Era una ambiente envuelto en estantes vencidos con cajas obesas de estampillas, paredes celestes, una mesa larga y seres hipnotizados con dedos pinzas y ojos lupas. Eran clones del Doctor Lambetain con un hobby que los apasionaba. Ninguno de ellos parecía ser rico. No había Mercedes Benz en la puerta. No tenían Rolex, ni siquiera todos los dientes.

¡Si hubieran estado en mí! ¡Qué desilusión! (Me sentí peor que cuando Roberto me dijo que se iba a casar con ese gato barato). Con la estafa bajo el brazo, abandoné mis sueños de estar coleccionando algo preciado, único y peculiar. Ya no me haría rica. Ahora me pregunto ¿a quién carajo le meto estas estampillas? ¿Me mandan sus direcciones por favor?

22 comentarios:

Pablo dijo...

Si las pegas de una manera piola y las haces un rollo quizas puedas hacer un rollo y limpiarte el or... juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! (no es gullo).

La piba es amiga de la filatelia, claro que Roberto se va a casar con esa gato barato... mala idea para conseguir un Roberto de carne y hueso! como te ves con un Roberto que te proponga un finde salir a hacer un rally de búsqueda filatélica? "ufff, mamita... veni que te estampillo toda!" jajajaja!

Beso

Memé dijo...

Para mi la solución es Mercado Libre. No te harás rica pero quizas recuperás unos mangos.

Memé dijo...

Ahora que me acuerdo mi viejo tiene guardadas un monton de estampillas que colecionaba mi abuelo. Me mataste la ilusión de una herencia jugosa...

eMe dijo...

Esperá a fin de año y tiralas por la ventana, como si fueran los tacos que tiran los del Microcentro!!!

Shi dijo...

Como melliza admiradora de sus iniciativas, me siento estafada luego de la defensa que esgrimí ante sus amigas cuando le cuestionaban su negocio jugoso de cara al futuro.

No abandone su lucha! Yo creo que algún Banfruloski de las generaciones venideras sentirá que tiene un tesoro... Pobre ingenuo!! Muajajajajajaja

Shi dijo...

Como melliza admiradora de sus iniciativas, me siento estafada luego de la defensa que esgrimí ante sus amigas cuando le cuestionaban su negocio jugoso de cara al futuro.

No abandone su lucha! Yo creo que algún Banfruloski de las generaciones venideras sentirá que tiene un tesoro... Pobre ingenuo!! Muajajajajajaja

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

MI abuela coleccionaba cajitas de fósforos. Quizáz eso valga más que mis estampillas!

pablo: Roberto pudo haberse perdido ser un millonario. Se fue con un gato barato, en cualquier momento mi inversion retorna y va a querer volver.

Nina Regina dijo...

mejor lo estampillamos al gato barato y lo mandamos con boleto de ida al Congo Belga, bajo pretexto de que ahí las estampillas de pingüinos cotizan una locura (porque se sabe que no hay pingüinos en el Congo Belga)

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

NIna me entiende!

Che, entre todos, me hacen la gamba. si me dan unos pesitos, recupero algo de la inversión.

laura dijo...

guita no tengo, te aviso, pero che, realmente pensabas que las estampillas compradas en planchas y de esa forma te iban a redituar un dinero importante?

somos muchas la ingenuas que vamos desprevenidas por este mundo

querés melón? dijo...

Incluso en el viejo teatro Coliseo llegó a haber una temporada ídish. Ocurrió cuando el gran empresario Adolf Mide, que no tenía un peso partido por la mitad, apareció en la librería Kaplanski (un amigo de los empresarios y actores) y le dijo a Kaplanski que tenía ganas de traer a Moriz Schwartz, con toda su compañía -entre ellos, al actor Lazar Fris-, traer el vestuario y reflectores y presentar la obra Ioshe Kalb. Era un gran éxito en Estados Unidos, pero tenía miedo y no tenía un peso. Entonces Kaplanski le dio ánimo y, ahí mismo, desde la librería le mandó el telegrama a Moriz Schwartz y lo
contrató.

Fue todo un acontecimiento, fue un enorme e inolvidable éxito, noche tras noche.
El Coliseo rebosaba de público. ¡Increíble! Lástima que, a la semana, se enferma Lazar Frid -o sea el protagonista de Ioshe Kalb- y se tiene que volver a los Estados Unidos. Fue suplantado por Moishe Drexler o Josef Maurer, no recuerdo bien.

Pablo dijo...

Jenny,

Preocupado por tu "hobbie" decidí buscarte candidatos, aquí van los que mejor cuadran: http://www.corbisimages.com/Enlargement/CB009956.html

http://inciclopedia.wikia.com/wiki/Archivo:Nerd1.jpg

Pero el gato no colecciona nada!!! Pensalooooo! Hoy no te la banco! ja! Soy pura maldad...

Beso

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Gracias Pablo por al colaboración. Seguro la tienen enorme!

Melón: de ónde sacaste esto? se lo voy a mostrar a mi viejo. Posta que los datos de la libreria son verdaderos.


Lau; vos tb caiste en la filatelia?

laura dijo...

no, creo que me faltó esa, je

Juan dijo...

Asi que los de la filatelia de Lomas son medio garcas?

sofía dijo...

Jajajaja. Yo colecciono las monedas del bicentenario y pienso hacerme una fortuna cuando sea vieja.

La Criatura dijo...

no nos mienta banfrula, usté se metió ahí porque pensó que eran todos pervertidos sepsuales

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

es cierto Criatura. solo buscaba alguien que me pegue una lamida y me la estampe.

QSUM dijo...

Yo coleccione muchas cosas, almanaques, figuritas, boletos, y tuve alguna vez estampillas tambien, llegue a la conclusion que como coleccionista soy un desastre. Por que no haces un lindo collage con todo eso, quizas tenes una Martha Minujin adentro tuyo y te llenas de plata $$$

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

QSUM, amo a martha, ojala tuviera un toque de ella en mi. Probaremos.Vos me lo comprás??

nueve_reinas dijo...

me paso lo mismo...tenia una coleccion espectacular de todos los paises...
me pedi una dia en la oficina para irme al centro y encontrarme con el gallego Vidal Gandolfo...
me fui a una galeria donde estaban todos los filatelistas...crei que luego de ahi me iba directo al correo a mandar el telegrama de renuncia...pues bien, aqui estoy un piso abajo tuyo :(

Moira K dijo...

Y si probas coleccionando cucharitas ? Digo, por las lamidas ...