Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

lunes, 21 de febrero de 2011

Pasacalles: vecinos autocombocados

“Vecinos estén atentos. Ladrones Sueltos. Cualquier anormalidad llame al 911. Vecinos autocombocados.”

Harto de la inseguridad, Roberto se puso a cargo de la protección del barrio. Alquiló una garita, se compró un silbato, una sirena y tres pimientas en aerosol. Adquirió películas del tipo “El Halcón negro”, “El Halcón Rojo”, “Rambo I,II,III y IV” y otros hitos de la cinematografía de acción para capacitarse en el rubro seguridad.

Su mujer Irma le armaba grandes termos de café y se los acercaba a la garita, con algunas galletitas. Se quedaba un ratito acompañándolo, pero enseguida Roberto la mandaba para la casa, no vaya a ser que lo desconcentrara y ocurriera una desgracia.

Los vecinos le agradecían este acto heroico y entre todos le compraron un chaleco antibalas. Roberto casi llora de la emoción la primera vez que se lo puso. Esperaba ansioso el momento de estrenarlo.

Un jueves a las 9 de la noche, una vecina salió de su casa gritando: “¡auxilio!, ¡auxilio!”. Roberto, alerta, fue corriendo a socorrer a la señora. Pero al instante, y desde la esquina opuesta, otra señora salió gritando: ¡Me roban, me roban! Roberto, sin saber dónde ir primero, quedó a medio del camino. Cual misterio egipcio, otros vecinos empezaron a salir de sus casas como hormigas, todos pidiendo socorro. ¡Estaban siendo asaltados al mismo tiempo! Roberto no podía hacer nada, salvo pedir respaldo a la policía, que para cuando llegó, los vándalos habían desaparecido por arte de magia habiendo cometido el delito.

Roberto se sentía furioso, defraudado consigo mismo, con su hombría y su Robocop interior. Ni siquiera había necesitado su chaleco. No hubo ni una bala, nada. Encima todo había quedado sin solución, sin maleantes atrapados ni nada. Se dio cuenta que solo no podía. Agarró el teléfono: “¿Hola? Si, quería poner un pasacalles.”

Nota de la autora: el error tipográfico es una joyita para la RAE. Mb: para Bombacha y Combocados.
Pasacalles en la calle Las Heras a dos cuadras de la Pavón.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

vecinos autobombo

Lucha dijo...

que bonita vecindad

Profe de Lengua dijo...

pudieron haber escrito AUTOCOMVOCADOS, al menos respetaron la regla mb

Rambo Fan dijo...

pobre tipo, quería tiros, sangre y NADA.

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

los vecinos están listos, y ¿vos?

sofía dijo...

Jaja genial. Pero el anterior (nico yyyy ...??) es MAGISTRAL. Ultra.

Pablo dijo...

Llamaste al 911 para avisar de ese crímen contra la ortografía? jajajaja!

Beso

La Criatura dijo...

¿en el 911 te atiende brus guilis?

el pasacalle y tu historia me hicieron acordar a dos cosas

http://www.youtube.com/watch?v=f2oW7Gtfi8U

y

http://www.youtube.com/watch?v=OkwmKZuyF5E

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Ni cuenta me di del error.

Mi embole es fatal hoy.

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Cindy, vencé el embole con los post que escribi bajo las etiqueta Patafisica. cortitos y bizarretes.

eterno sindrome pre menstrual dijo...

banfrula escribite algo que te exxtrañamossssss

Guada GN dijo...

... autocombocados...
... jiji...

Balconito dijo...

Increíbles las palabras "ladrones sueltos" que están escritas en negro con fondo amarillo al mejor estilo señal vial al costado de la ruta. Roberto se debe haber hecho una escapadita a Las Toninas y vio un "Precaución. Animales sueltos" y se inspiró: "ya está, cortito, conciso y provoca un golpe de efecto. Esto andaba necesitando". Pasa que venía con la idea de un cartel hace tiempo y le agarró el síndrome del pasacalle en blanco.

alelé dijo...

En definitiva todo demuestra que Roberto es un gil!

Ademàs de eso un grasa

Shisus dijo...

Por qué cuando uno habla por teléfono dice: "Hola, sí..."??? Qué tiene que ver el sí?

Genial el vecino justiciero!

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Shisus, no sé, ¿sÍ?