Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

viernes, 25 de marzo de 2011

Bombachas al sol

Ordenando los cajones me di cuenta de la cantidad de bombachas que tengo. ¡Casi 30! Aparentemente me cuesta desprenderme de mis bombachas tanto como de mis Robertos.

Las saqué y las puse en la cama para analizarlas. Había 55% de vedetinas, 15% cola-less y 30% culottes.
Estaban las elegantes, que nunca uso, porque al final Roberto siempre me agarra de sopetón con las de algodón. Estaban las minúsculas, que tampoco uso mucho por el tema del depilado exigente y meticuloso. Las grandes que me cubren las dos nalgas por entero, que son geniales para cuando estoy indispuesta o practicar deportes sin andar entangándome en cada salto. Tengo las deshilachadas, las vencidas, las desteñidas, las que tiene cera pegada desde hace 5 años. Las que me compré estando de viaje y las guardo como souvenir. Ocho bombachas rosas que me trajo Papa Noel, ¿podés creer? ¿Para qué tantas? Con una sola que me diera suerte bastaba. Pero no, ocho y nada. De las 30, uso siempre las misma 6. Una para cada día de la semana y los domingos descanso.

Así que me envalentoné y con el mismo nerviosismo que me provoca eliminar del celular a un ex, puse a las viejas y desahuciadas en una bolsa y las despedí, como se merecen todas las bombachas, con un besito en la cola.

lunes, 21 de marzo de 2011

Busco garantes

¿Sabés lo que calmaría mi ansiedad mientras espero a que Roberto vuelva de comprar cigarrillos?

Una carta que me asegure que un día va a llegar para amarme incondicionalmente.


CARTA DE GARANTÍA

Todos los abajo firmantes, damos garantía de que la señorita Jennísima Amapola Banfrula encontrará el amor de Roberto. Un amor correspondido, que la haga sentir plena tanto corporal, sentimental, espiritual, intelectual y culinariamente. Damos crédito de que el susodicho la querrá tal cuál es, con sus rulos enmarañados y el aliento a gin tonic matutino. Ponemos las manos en el fuego de que el caballero se hará presente un día no muy lejano y la sorprenderá de un modo en que ella jamás haya imaginado.

Firma de los garantes:

martes, 15 de marzo de 2011

Goma

Compré una goma grande. De esas que borran lápiz y tinta. Una de dos colores. Muy linda y a buen precio.

Con esa goma empecé a borrarte: de mi teléfono, de mis mails, de las células de mi cuerpo, de los chupones de mi cuello; de mis sueños, de mis conversaciones imaginarias, de mis sábanas, de mis vasos, de las fibras de mi ropa. Borré todo. Y acá estoy, invisible.

Ahora no puedo tirarte la goma.

jueves, 10 de marzo de 2011

El perfecto

En el día de la mujer sólo pensé en Roberto. La mayor parte del tiempo me olvido de que soy mujer. Embutida en la competencia salvaje del capitalismo y en la lucha por borrar los límites de género, mi femenidad se difumina. Cuando taladro una pared, arreglo el cuerito, cambio la rueda pinchada de la bici y le grito al tachero que casi me atropella: “Chupala, Hijo de puta. ¡Estoy en la bicisenda!”, mi doncella interior se vuelve camionero, o un ser asexuado que intenta sobrevivir en la cotidianeidad, sola.

Pero al lado de Roberto recupero mis pétalos y aroma a rosas. Me acurruco en su pecho, me rodeo con sus bíceps y me siento mujer de nuevo.

A todos los Robertos, que unidos hacen al más perfecto Roberto, gracias.

Aquí el Roberto Perfecto.