Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

viernes, 27 de mayo de 2011

Piropeame, que no sé si me gusta.

¿Qué es el piropo? Realmente, ¿es algo lindo? O ¿una herramienta discursiva machista que cosifica a la mujer en un objeto de deseo?

Algo tan sutil y casi inofensivo como: “se te cayó un papel…. el que te envuelve, bombón”, quizás oculte los más perversos pensamientos sexuales, siendo ciertamente un agravio sexual, tan igual a: “cómo te rompería el orto, putita”.

A las mujeres, ¿nos gustan los piropos? Creo que no. Nos gustan los hombres. Es decir, un tipo feo, viejo y desagradable te dice: “adiós, belleza” y es un viejo verde. Viene un modelo Calvin Klein, y lo voy a ver como un Baudelaire porteño, aunque me hubiera rebuznado al oído “conchita rica”.

Piropo tiene un origen etimológico griego: pyropus, siginifica rojo fuego. Los romanos la tomaron y la usaron para clasificar piedras finas de color rojo rubí. El rubí simboliza al corazón y era la piedra que los galanes regalaban a la cortejada. Quienes no tenían plata para los rubíes les regalaban lindas palabras.*

Obviamente la historia fue haciendo uso y abuso de las lindas palabras y muchas veces terminan siendo, en vez de un halago que nos sube la autoestima, una wasada como esta que escuché en el subte: “voy a chuparte la concha hasta dejarte el flujo a punto letra”.

No es que me haya vuelto puritana, solo reflexiva sobre el poder oculto de las palabras de Roberto. Seguramente mañana se me pase, y me ponga esa minifalda roja para pasar por la obra de al lado a regocijarme con los piropos que me arrojen sobre mi upite galardonado.


Para los que no saben qué es el punto letra: es batir la crema tanto que se vuelve espesa y se pueden escribir letras con el batidor. O sea que el muchacho le pone empeño a la cosa.

*Fuente: http://www.proyectosalonhogar.com/Ejercicios/piropos.htm

13 comentarios:

Robert dijo...

a vos no te piropeo, pero a tu blog lo llenaría de besos

Magali dijo...

im-pre-sio-nan-te su investigación piropística. me deja atónita. Y coincido. El piropo que escuchaste podría colorada a la mismísima Elisabeth Vernaci! GENIA!

Anónimo dijo...

"quisiera ser baldoza para mirarte la chabomba". no entiendo como no ves esto como algo lindo

Balconito dijo...

Yo no piropeo. Me da muchísima vergüenza, lo cual es algo raro porque en general no tengo tapujos en hacer el ridículo de varias maneras.
No piropeo ni lindo ni guaso, ni tampoco pienso guarradas del estilo "qué ojete! te anudo la tripa gorda con la lengua!". A lo sumo dejo escapar un suspiro, alguna cara rara pondré y pienso un "que linda mina, que piernas" o similar.
Capaz que el piropo es una manera de descargar algo, de hacer catarsis, como largar una puteada al aire. Si es así, la válvula de escape de mi salud mental no abre y, en algún ricón de mi cerebro crece Tumi, el tumor felíz que se alimenta de la represión inconsciente.

Hugo dijo...

Digamos lo que digamos, los hombres siempre tenemos perversos pensamientos sexuales hacia ustedes.

Algunos se esmeran en expresarlos con bellas frases, nada más.

(El mejor que escuché, lejos, fue "Gordita, vení que te hago de todo menos upa.")

La Hilarante dijo...

Tal cual, siempre que alguien me dice una guarangada recuerdo el capitulo de sex and the city que a Miranda siempre un tipo que arregla la calle cuando sale del vídeo club le decía gurangadas, hasta que un día Miranda le ponés los puntos y le dice... dale vení cogeme, haceme todo eso que decis, es justo lo que me hace falta... y el tipo le responde... loca estoy casado!!!. y sigue trabajadno callado.

La Criatura dijo...

yo soy re banana y te chifleo, fiii fiuuu ¿sabé la de minita que me gané?

Gatubella dijo...

Un gran amigo me dijo que lo peor que le puede pasar a una mina es que en la calle no le digan nada ...................

Frestón dijo...

Hay y hay, y ay.
Lo que yo no entiendo es el objetivo. O sea, el sujetoide que te grita "vení que te doy una manzana y te la chupo hasta que saques sidra"... ¿qué pretende?
"Ay, dale, anotá mi teléfono, que en la esquina de casa hay una verdulería".

También es cierto que de vez en cuando, cuando Roberto no se porta bien, pasar por una obra en construcción te ahorra tres sesiones de terapia.

anto dijo...

JAJAJA, por un lado seria feo qe no te gritaran nada, a pesar de que son sumamente guasos al decirlos algunos.algunso son tiernos o no se, te levantan un poco el animo, me sentiria como re mal si nadie me gritara nada en la calle. jajaja yo los peores que llege a escuchar son: "a vos te hago un polvo que no te lo olvidas mas en tu vida" & "no te chupa la concha, te la como" si re ordinarios, jaja pero creo que con el tuyo se pasaron , jajaja que hijos de puta. OJO que aveces no esta bueno igual, capas que vas con algun primito, o tu mama, o alguien y ni un poco de ubicacion tienen.
Que andes bien che, saluditos :)

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

La verdad tenés razón. A mí me dijeron una vez: No sabés lo que te hago en bolas, mamá...
Un viejo desintegrándose de viejo.

Son insoportables.

Ottar13 dijo...

Más de uno/a dirá que me pongo a la defensiva Jenni, pero pará un poco.Los piropeadores han sido atacados esta vez, pero cuántos accidentes de tránsito y/o de la construcción han sido provocados total o parcialmente por ese vaivén de caderas/caminar seductor/boca infernal/ojos despampanantes/extremely spankable ass/pechos erguidos y muchos etcéteras más que ustedes las damas exhiben por la calle así nomás sin cuidado!

¡Exijo un debate!

emiliano dijo...

http://lospurgas.wordpress.com/2009/03/19/la-conspiracion-de-las-mujeres-hermosas-por-alejandro-dolina/