Amo mirar tus celestes ojos marrones; que me abraces con los músculos fornidos de tus brazos flacuchos; ponerme de puntitas de pie para alcarzar los dos metros de tu metro sesenta. Me desenfreno por besar tus carnosos labios finitos. Qué hermosa que es tu amplia sonrisa en esa seriedad fúnebre. Me excita tu esbelto y fibroso cuerpo fofo, la lampiñez de tu espalda peluda y tu fresco aliento a sobaco. Qué paz me da ir a dormir soñando en acariciar los bucles sedosos de tu pelo crespo y mugroso.
No, che. No hay caso. Me esfuerzo por ver el lado positivo. Pero no me gustas ni un poco.
Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.
jueves, 18 de agosto de 2011
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19 comentarios:
Agradezcamos que existe el alcohol.
En esos temas,por más voluntad que una le ponga, no hay caso.
Besos
maravilloso! me hizo acordar mucho a este tema: http://www.youtube.com/watch?v=zmGmpd4Yk0c
si no gusta, no hay tuerca pa'justar.
Nada-nada... pescado!
ciudadquimica.blogspot.com
Hugo: el alcohol y la oscuridad!
Que dulce resultaste...
Y si el alto, lampiño y musculoso, de ojos celestes y labios carnosos es un huevon???
luma: será, entonces, el huevon de mi vida. una no elige de quién se enamora.
Buenísimo. Cuando alguien no te gusta y te esforzás, te termina pareciendo desagradable. Como que todo es mucho peor cuando no fluye y hacemos como que si. Se sufre.
Intentaste remar en gelatina y no hubo caso... pero le pusiste buena voluntad eso es importante! En fin, habrá que encontrarse con un Roberto metrosexual, quizá cambie el panorama...
que le ponés ganas, le ponés, genial!!
¿Y si tiene un pitito como un monito tití?
JAJAJAJAJA me pasó hace demasiado poco, ponele que yo no me esforcé tanto igual...
A veces la soledad es la mejor compañera...
jaja, banfrula, amante del oxímoron
pero cuantos oximorones (será ese el plural de oxímoron *) Y nunca mejor empleados
*
1. m. Ret. Combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador.
jajajajaj sos realmente genial!.
Uy, ya veo de donde salió el comentador compulsivo...
Mi nombre es Jennifer Oximoron Banfrula.
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