Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.
viernes, 14 de octubre de 2011
El mapamundi de mis zonas erógenas - Parte I
¿Dónde está el punto g?
Si yo no lo puedo encontrar, cómo voy a esperar que el otro lo encuentre. Los sexólogos te explican, hacen gestos con sus dedos, te muestran peluches, pero la mía no es un peluche, es un laberinto de posibles punto g. Un laberinto encantado, de esos donde crecen nuevas libustrinas y otras desaparecen y es imposible no perderse, porque todo muta.
Hay veces que lo encuentro y grito: ¡Ge, ge, ge, acá estás! Pero cuando voy a buscarlo de nuevo, donde pensé que lo había dejado, ya no está. Me encuentro con el punto j, que aunque suene a ge se escribe je y no es lo mismo.
Entonces tuve una idea: hacer un mapa de mi cuerpo como los viejos piratas e iniciar un viaje en barco recorriéndolo todo hasta encontrar el Golden punto G. ¡Bienvenidos a la aventura!
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10 comentarios:
si precisa un explorador,
avise!
f (boy scout)
f: vamos a necesitar un grupo multidisciplinario!
atrás de la rodilla, siempre.
la búsqueda entretiene al buscador (?)
Merlina: se supone qu sí. ojalá.
Que asco
jajajja, otro que no encuentra el punto g.
casi casi escatológico lo de: "excavé buscando el cofre de oro y no encontré más que agua"
:S
¿Habrá que ser "G"eólogo, cree ud?
Con paciencia y puntero laser, todo llega, creo yo.
Ya sé que llego tarde con el comment, pero es más fuerte que yo!
Resulta que si mientras buscás el Punto G encontrás agua, podés festejar igual, porque dicen que la humedad es buen síntoma no? :)
Bsos!!
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