Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

sábado, 22 de octubre de 2011

El mapamundi de mis zonas erógenas -Final


Mientras íbamos hacia el noroeste, tal como ordenó un marinero, el viaje se puso turbulento. Violentas tormentas y gigantes olas en lo zona de mis costillas hicieron que la nao quedara bastante maltrecha.  Los malditos planos trazados por piratas pasados de whisky, nos llevaron primero por la axila antes de llegar al seno del placer. Las cosquillas espásticas en el recorrido de esa cavidad hicieron quebrar el mástil mayor, las velas se deshilacharon y entró mucha agua. Para cuando llegamos a la costa acantilada de esa teta en erupción, no había un marinero con las fuerzas suficientes para escalarla y remover el terreno buscando el maldito tesoro.

La decisión del capitán fue la menos esperada. Había que cancelar la expedición y cambiar de carabela. Esa vieja barcaza no podía seguir navegando por ese cuerpo tan voraz. Se necesitaría un barco más potente, feroz, indestructible: un buque con mezcla de submarino y de avión Hércules. Que pudiera sumergirse hasta el centro de la tierra, enviar misiles teledirigidos hasta el otro lado del mundo, sobrevolar con sutileza las tierras haciendo suspirar hasta las piedras, escalar hasta altas cumbres, perforar la aridez y arrasar las resistencias naturales.

Ese mapa que lo llevaría al éxito de mis zonas erógenas había quedado arruinado, borroso, manchado, no le serviría aunque estuviera parado encima del punto g.  El capitán del barco se puso sus más elegantes prendas, se ató al ancla y se tiró al mar. No había encontrado el orgasmo de ese cuerpo, pero moriría en la profundidad de esa piel que amó.

6 comentarios:

novoyaterapia dijo...

"Se ató al ancla y se tiró al mar"
Muere en su ley, con la tarea sin hacer pero habiendo dejado la vida en ella.
Beso gigante! Nos vemos en estos días.

Hugo dijo...

Me encantó el final.

f dijo...

y si.
seguramente sea una de las pocas maneras de encontrarlo.
anclándose en lo profundo.
hundido.
(pero con visión interior!)

salú!
f

Alejo Z. dijo...

Hacia el archipiélago entre las piernas... bueno, no todos los capitanes son lobos de mar, no todos pueden navegar con el instinto de la osadía.
Un abrazo como siempre,

Alejo

Cinty dijo...

Coincido con Huguito !

Sex Shop dijo...

Muy buenooo!!!!!!