Qué lindas que
son las mañanas a su lado. Despertar con él es como hacerlo con un gallo vigoroso
de pecho emplumado y cresta prominente, siempre madrugador para hacerme
empollar sus huevos. Picoteando entre
las sábanas me hace cacarear de lo lindo y yo me siento su bataraza, reina y
señora del gallinero.
Salir a pasear con
él es como hacerlo con un caballo de pura raza, con sus crinas al viento y su
dentadura resplandeciente. Me alza en su lomo y yo lo monto a pelo, sin montura ni nada, como hacemos las
jinetas bien atrevidas. Me lleva al
trote hasta que se cansa y nos tiramos en una plaza a pastar. Busca flores silvestres para decorarme el pelo, después me
besa en esos rincones para hacerme relinchar, y así me transformo de jineta en
su yegua.
Cada cosa que hace es como estar con un animal distinto: es una liebre que corre para
traerme atardeceres, una zarigüeya atenta a mis tristezas, un oso que me
abraza, un león que me protege, un águila que vuela con mis ideas, una
hormiga que me hormiguea, una serpiente que … también me hormiguea y yo muto
con él, atravesando toda la familia de felinos, de aves, de vertebrados e
invertebrados. Pero por más que mutemos los dos, siempre nos seguimos
queriendo.

7 comentarios:
Esto es una bejessa!
Si Noé los viera crecer
diría que su Arca fue resistente,
Que Jennisima ahora es una mujer
con boca de serpiente
con el veneno que Roberto quiere beber
y nunca morir, para siempre.
La nueva fauna despierta
Jennisima camina en el lomo de Roberto
y una pregunta le dejo a su dueña:
¿a quién le crecerán los 1ros cuernos?
:)
El bestiario de la Jennisima!
Un abrazo
mientras un animalito no sea la comida (literal) del otro...
¿hablas de tu celular?
JENial
¡Clap clap clap!
Publicar un comentario en la entrada