Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Destino al por mayor y menor


- Buen día, permiso
- Sí, adelante.
- ¿Acá venden destinos?
- Así es. ¿En qué puedo ayudarle?
- Estoy buscando un destino fresquito, tipo solero, para el verano.
- ¿En algún color particular?
-  Un destino azul.
- ¿Azul? No, linda. Azul, ya no se usa. A usted le iría bien un destino naranja, que representa el entusiasmo, la felicidad, la atracción, la creatividad, la determinación, el éxito.
- Ay, sí. Ese destino me gusta. ¡Me encanta!
- Déjeme buscar en su talle. Ya vuelvo.
(Sube las escaleras, la escucho buscar. Baja.)
-Sabe que no me queda. Tengo en naranja oscuro pero no se lo recomiendo, sugiere engaño y desconfianza.
-No, no quiero ese color de destino.
- Otro que le quedaría genial es el amarillo claro que representa inteligencia, originalidad y alegría.  Pero me fijé y me queda amarillo pálido que representa precaución, deterioro, enfermedad y envidia o celos.
- Señora, me ofrece cosas lindas pero después no me las puede dar.
- Y bueno, nena. El destino es así. Uno no puede manejarlo.
- Pero me está ofreciendo  un destino de mierda, señora. ¿No tiene uno para  zafar el verano? Después veo resto del año.
-Sí. Tengo uno gris. Ya me fijé y tengo de su talla. Hermoso.
-¿Gris? ¿El mejor destino que tiene para darme?
- Sí, gris. ¡Pero alégrese! No es tan malo como parece.  El gris es estabilidad, que mal no le va a venir, por lo poco que la conozco. Además, inspira creatividad y simboliza el éxito. Y lo mejor de todo es que su uso en exceso no provoca contraindicaciones.
- ¿En serio? Bueno, entonces deme un destino gris. Bien gris.
-Aquí tiene. ¿Se lo envuelvo?
- Me lo llevo puesto. Muchas gracias. (y me fui contenta. No sé si el destino es muy buen vendedor o yo con tal de tener alguna certeza me compro cualquier buzón).

14 comentarios:

alelé dijo...

Mamita! Me dieron unas ganas gigantes de abrazarte!

El Sargento dijo...

A mi me tocó un destino wash and wear. Y encima destiñe. Fijate donde comprás!

Chris The Coach dijo...

ja, mucha práctica de oratoria y el uso de los colores no? ;D

Buen destino!!!!

Besosssss

Anónimo dijo...

Pinta negro...

f dijo...

banfrulita... y si no te ponés nada??

pensalo...

abrazo
f

ps: el camino que se dice no es el verdadero camino.

Hugo dijo...

Creo que ando en bolas y acabo de darme cuenta.

La Hilarante dijo...

tu forma de representar las cosas <3

los anillos de raba son mi destino!

desnudamentehumana dijo...

excelente!!
alguna vez hice un curso de corte y confección, si elegís la tela, tal vez te pueda dar una mano.
puede que no quede tan perfecto como uno comprado, pero va a ser único y re tuyo.
un beso

Cinty dijo...

El Sr. f me sacó lo que iba a comentar... Mejor ir sin nada e ir cambiando de colores, no?

Cuidese banrfru !

Ariadna dijo...

Los paquetitos de anilina los venden el las mercerías, comprate uno y hacete un batic con el gris!!

Vale dijo...

¿Cuánto te cobraron?

Y ahora q??? dijo...

Pasa el dato del local donde venden destinos!! Este verano uno naranja me vendría genial!!


Pd: siempre tan lindo leerla!

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Y ahora q??? : un bolichín en Temperley oeste.

Vale: una ganga. todo está tan caro.


Ariadna: me encantó el consejo. me meto un destino psicodélico y a la mierdaaa.



Cinty y F: al final andar en pelotas resuelve todo.


DEsnudamentehumano: una mano siempre viene genial!!! me gustaría un destino en satén

La Hilarante: en nuestros destinos hay rabas!!

f dijo...

sin pretender ser grosero,
y si es de vuestro interés, claro,

ojalá que también haya rabos.

(disculpe pero me salió el chiste fácil)

salú!
f