Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Soda cáustica


Antes de partir de viaje, el inodoro no fluía con naturalidad. Sus aguas caían cual manantial, mas el poder del remolino succionador no era lo suficientemente fuerte. Intenté cinco o seis veces darle con la sopapa para despejar cualquier posible obstrucción, pero no mejoraba. Y como a veces se arregla solo, o quizás vengan unos duendecillos plomeros por la noche a destaparlo, me fui a Aeroparque sin darle real solución al problema.

Claro que jamás imaginaría que el lunes aterrizaría en casa con mi novio alemán, el dios germano de los embutidos salchichonados.

Iojan, por suerte, vendría a la noche y me daba dos horas de changüí para intentar destapar el inodoro. Pero para sumar males, la pileta de la cocina ¡también estaba tapada! Era muy probable que los caños del edificio  entero estuvieran tapados y no fuera  mi mierda la causa del taponamiento. Después recordé que mi vecino tenía una víbora pitón e imaginé que quizás se le hubiese escapado y estuviera vagando por nuestras cañerías. No importaba lo que fuera, debía ser corroído por el más lascivo ácido en el mercado.

Fui a la ferretería, compré 4 kilos de soda cáustica y al carajo las cañerías de plástico. Que se desintegre todo el edificio, con tal que mi alemán pudiera tener un garco digno sin sobresaltos al ver que su soruyo no se va con la corriente.

Me puse los guantes, me tapé la cara e inicié el proceso del destapamiento tóxico con profesionalismo. Dejé trabajar al producto mientras me arreglaba, claro que yo meaba en el videt y había defecado en la oficina.
Se hicieron las 21.30, sonó el timbre y entró él, con su metro noventa de altura y casi 2 metros de intestino que en algún momento de la noche o de la mañana necesitaría evacuar en mi inodoro en huelga.

Cenamos, luego hubo postre, cierto manoseo hasta que me dijo: “may I go to the toilette?” Asistí timidamente con la mirada baja y recé. Escuché la puerta cerrarse  y deseé que no cagara, porque el problema era que el sorete jamás se iría, no tenía por dónde con todas los caños tapados. Tendríamos que sacarlo con la pala y enterrarlo en una maceta (como alguna vez mi mamá me obligó).

Iojan tardaba... Tardaba. No sé qué hacía. Tiró la cadena y abrió la puerta. No me dijo nada. Tampoco pidió un balde. Seguimos besándonos. No me animaba a ir al baño, pero me carcomía la curiosidad. Hasta que decidí interrumpir la pasión para verificar el trono maldito.
   
¿Saben cuál es la diferencia entre un Roberto europeo y un Roberto tercermundista?
Que el Roberto local caga que da calambre, con frenada y olor rancio y el Roberto europeo caga transparente, inodoro e insípido. No sé qué habrá hecho el alemán en mi baño durante los diez minutos, pero en el inodoro no había nada. 

16 comentarios:

oh nikita dijo...

salud Banfrula! qué regalito te trajo papá noel!! que te aproveche!! besos

La Hilarante dijo...

jajajasjajajajaj que momento tete!!!...

lo malo que no están acostumbrados a usar el bidet!!!!

Magali dijo...

Mirá, ya si bajó la tapa sin que le digas nada... NO LO DEJES ESCAPAR!!!

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

nikita: vino y se fue. se fueeee se lo llevó un avion. entendessssssssss???


La hilarante: yo le enseñé a usarlo.

Maga: se me escapó.

Chris The Coach dijo...

Barny,
quizás fue en busca de su pastillita azul, la tomó de incógnito sin que lo vieras, y esperó un rato hasta que le empezara a hacer efecto, para darle cierta contundencia al salchichón!

Imaginate si tanta salchicha quedaba colgando nomás!!!!!! Qué frustración no? :)

Besos

Hugo dijo...

La teoría de la pastillita es muy probable.

Nina Regina dijo...

es que son tan pulcros estos germanos! yo tuve uno que hasta traía su propia pasta de dientes!

Cinty dijo...

Cada vez me convences más de ir en busca de un Europeo y dejar el yorugua cagador oloroso

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Cinty: no tenés que irte a Europa, al mío lo encontré en un hostel en punta del este!

Br1 dijo...

Habrá sido inoloro porque comió livianito. Si comen chucrut y toman cerveza negra seguro que te vas a dar cuenta. Gesundheit!

Cinty dijo...

Apa, cerquita entonces...

Brenchu dijo...

y era un principe de cuentos, el encanto se mantuvo intacto ....

me descompuse rememorando la sepultura del sorete!!
no me suele pasar, pero se me caen las lagrimassssssssssss
te quiero grosssa

La Criatura dijo...

el secreto es que del otro lado del mundo, el agua del inodoro arremolina al revés

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Criatura: me encanta el término arremolina.

Bren: dios quiera que no tengas que obligar a tus hijos a enterrar soretes.

Roberto Herrera dijo...

?Donde puedo comprarlo?

Anónimo dijo...

Bueno che yo creo que se lo llevó en una bolsa para no darte vergüenza