Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Duro como el mármol - (Fascículo 1)

La cocina nueva. Laura estaba encantada con el mármol que había elegido para la mesada. Era importado, carísimo. Cuando lo compró se imaginó cuánto iba a garchar ahí, tirada como la harina, amasada como la pizza, repulgada como a una tarta. Entonces se entusiasmó y también encargó el piso en el mismo mármol composé. En su mente iba a coger más que cocinar. A esa mesada le iban a refregar más su culo que el trapo rejilla. Pero obvio que no fue así. La obra era interminable, su marido se lo pasaba en la oficina trabajando con tal de no enfrentar ese caos y desfile de obreros. Para colmo, lo que ya estaba listo se rompía o fallaba.

Eran como las siete de la tarde del martes. Laura intentaba poner un poco de orden y decidió encargarse de los cajones, limpiar lo utensilios y acomodarlos según criterios surrealistas. Es decir, solo Dalí encontraría los cubiertos para poner la mesa, pero ella le encontraba lógica.

El plomero seguía ahí. Quién sabe desde hacía cuánto. Laura estaba entregada a la marea de trabajadores que entraban y salían de su casa. Pero el tipo estaba tirado en el piso, boca arriba, bajo la mesada de mármol. Arreglaba los cañones de la pileta o el triturador de basura o quizás había muerto. Laura estaba aburrida y le entró la curiosidad. ¿Qué carajo estará arreglando? Dejó caer un tenedor al piso y cuando se agachó le echó una mirada. El tipo estaba con una cinta tratando de destapara algo, tenía unos brazos fuertes, marcados. Tenía unos tríceps abultados que hacían juego con sus bíceps. Tenía un torso esbelto, era delgado pero no flacucho. La remera se le había subido y se le veía el ombligo, los abdominales inferiores duros como adoquines y el camino de vello púbico que bajaba hasta perderse en el jean. Eran los 10 cm del cuerpo más eróticos que había visto en ellos últimos siete meses. El tipo no tenía el cuerpo del típico plomero, parecía profesor de gimnasia o bailarín de hiphop. Agarró el tenedor y lo devolvió al cajón. Tomó el repasador, y como haciéndole un mimo a la mesada de mármol le sacó el polvo y al legar al límite de la mesada lo dejó caer sobre el plomero, sobre su bragueta. Sin ponerse ni un poco colorada se arrodilló y agarró el repasador como si se le fuera a escapar. Lo estrujó con una mano y después con la otra. Sintió cómo el repasador empezaba a crecer. Solito, solito como si fuera la alfombra de Aladino, ese trapito levó como un pan que se estaba horneando a fuego lento. De repente una mano sucia, de dedos musculosos y rudos se apareció y estrujó sus manos de costurerita. Fue un suave forcejeo por agarrar el repasador, cuyo dibujo de florcitas se iba desfigurando a medida que la bragueta del plomero iba creciendo y creciendo.  Los botones del jean empezaron a explotar, sino fuera por el repasador que los atajó, alguien hubiera perdido un ojo. Finalmente la tela del pasador cedió y las manos de los dos se alejaron por la vibración. La bragueta explotó como un caño fuera de control.  El plomero se reincorporó, la tomó a Laura de los hombros y la arrojó al piso de mármol virgen. Le subió el vestido y ella sintió el frío tal cual lo imaginó. Él se le subió encima, la miró a la ojos, le mordió el mentón y ella arqueó su espalda. Salsa blanca.

9 comentarios:

Chris The Coach dijo...

Esssssssssssssa!!! Prendimos el horno en la cocina, ya que la cosa se puso quenchi!!!

Aguante el repasador! :)

f dijo...

muy bueno.
anthony bourdain tiene una linda anécdota de su primer trabajo en una cocina. en confesiones de un chef.
f
(si, también cocinero)

Vale dijo...

ya voy encargando el marmolllllllllll...!

Recomendadores dijo...

jajjjajaa.. Qué bien hecho q esta!

=)

Catalina La Grande dijo...

voy a poner a hervir la leche ........

Gabulet dijo...

Penne rigatti con salsa blanca... mmmm deli!

Anónimo dijo...

La puta, quiero ser plomero!
Espero con mente y bragueta abierta el próximo Salsa Blanca. Me encantó!

manOla dijo...

puaj me los imagineeeee !! jajja, encima en mi casa hace poco que pusimos la mesada nueva......

Moira dijo...

ptsssssssss Arde papi..