Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

miércoles, 18 de julio de 2012

Señorita maestra


En mis jóvenes años, recién salidita del cole, fui maestra. Maestra de  primer grado de inglés. En realidad era la ayudante. La que cortaba los papelitos, revisaba el cuaderno de comunicaciones y me aseguraba de que los niños no perdieran sus ropas ni útiles. Pero tres meses antes de terminar el año, la maestra se piró y renunció. La decisión fue que yo me hiciera cargo del grado de 25 alumnitos. Y acepté dichosa, pensando que era la oportunidad de crear una nueva casta de alumnos copados en un colegio que se volvía cada vez más cheto, con valores cada vez más estúpidos.

Quise ser la maestra que no fueron conmigo. Valorar la individualidad, la locura, el rasgo jennísimo de cada uno de ellos, esas características que justamente este tipo de colegio trata de anular, para que todos sean igualitos.

Pero claro, fomentar la locura de los niños de 6 años fue como entrar con un bidón de nafta, a un fogón en una noche de viento en Necochea. Y convengamos que no contaba con muchas herramientas pedagógicas, más que el amor y el respeto.

Un día tenía que enseñarles sobre los insectos: la crisálida que se vuelve mariposa y cómo se diferencian de las polillas, y no tuve mejor idea que hacérselos vivenciar. Le pregunté quién se animaba a ser de crisálida y lo agarré de los tobillos y lo puse boca abajo. Le dije: “abrazate con los dos brazos, así te convertís en cocoon”. Y justo allí entró la directora y yo sujetando al niño, que tenía la cabeza a 10 del cm del piso.
Decí que no me echaron porque me querían.  Tampoco les importó el hecho de que un día una de las nenas me dijo: “quiero vomitar” y le acerqué el tacho de basura con el pie, mientras me tapaba la cara al grito de: “¡vomitá acá!, “¡vomitá acá!”. ¡Generé una ola de pánico entre los nenes, que no sabés! Algunos lloraban, otros gritaban: “¡yo también quiero vomitar!”. Hasta que vino la secretaria, supongo que por los gritos, y me ayudó.

Cuando terminó el año, no me volvieron a llamar y ahí terminó mi carrera como formadora de las jóvenes generaciones. Pero que los chicos se divirtieron, fueron estimulados desde sus particularidades, bailaron y cantaron en inglés, no cabe dudas.

14 comentarios:

Moira dijo...

Geeeniaaaaaaaaa!

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Gracias Moi!! Lo decís porque no fui maestra de tus hijos, ja!

Vale dijo...

Es una lástima que los nenes empiezan su escolaridad libres, creativos y llenos de energía, y lentamente el sistema los va "educando" para que dejen de serlo.

Yo soy teacher hace algunos años y trato de dejar el mensaje que en ese poco tiempo intentaste dejarles vos. Lo que pasa es que aunque puede que nunca me entere si tuve o no "éxito", sin dudas vale la pena intentarlo :)
¡¡Es complicado!!

Limalimón dijo...

AJAAJAJAJAJAAJAJAJAJAAJAJ Me morí de risa!!! Sin dudas la mejor señorita de todas.Eso de enseñarle graficamente a los chicos las cosas quien lo hace? Encima haciendo que ellos sean los protagonistas! jajaja Un beso!

Bichicome dijo...

Culpa de los niños que no se rebelaron y prendieron fuego el colegio.

Hugo dijo...

Tenés que conseguirte un Roberto que te haga 15 hijos.

Moma dijo...

muy divertido tu relato!! Felicitaciones y no cambies.

César dijo...

jajajaja!! Yo volví a ser profe de mini basquet (pequeños diablillos de 8 a 12/13 años) y a veces se me cruza hincharles las bolas con alguna cosa retorcida.

En una clase les contaba que las pirámides son triangulares porque a los egipcios les gustaba la pizza y para darle el mismo color que el queso a los ladrillos, compraban pintura en Black & Decker. No me creyeron, alguien los avivó pero se cagaron de risa.

Besos.

manOla dijo...

jaja !! mortal tu relato .. Vomita Aca !! pfffff. tambien me gusto el del SR de las piramides y la pizza , buena teoria. sera q de ahi a una de la spiramides le pusieron Gizza ?? ummm

Sol dijo...

estallé con este relato, cocoon!!! qué genia!

f dijo...

me imagino la cara de los padres cuando tuvieron que hacer una redacción sobre la letra de cohen the future...

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

jajja, César, me alegro no estar sola en el pedagogía "especial"

Cinty dijo...

Exceleeeeeeeeente!!!

Mi teacher estaba loca. Gritaba, pero MAL y si se enojaba ocn algún compañerito, le tiraba la cartuchera al sopi. LOCA.

oh nikita dijo...

juaaa!! recién estoy volviendo de visita! qué imágen la del vómito, seguro todavía te recuerdan en ese colegio!! besos!!