Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

martes, 21 de agosto de 2012

En la salud como en la enfermedad

Te deseo. Te deseo sanamente, pero más enfermamente.

Te deseo cuando tengo fiebre, con este calor que me brota de no sé dónde y me hace delirar. Te deseo con el termómetro debajo de la axila, llena de antibióticos incapaces de matar este deseo. Te deseo cuando tirito, acurrucada debajo de estas cuatro frazadas y pijamas transpirados. Te deseo rodeada de tazas de té con los saquitos fríos y estrujados. Te deseo con la carraspera que termina en un deseo carrasposo. Te deseo entre baños de vapor dibujando corazones en el espejo empañado.

Y cuando estoy sana, te deseo hasta quedar de cama.

7 comentarios:

f dijo...

cómo me calientan las minas con fiebre!

("soy el remedio sin receta...")

CatalinaLaGrande dijo...

Eestuviste) enferma por todo el tiempo que desapareciste?
Igualmente para las calenturas son buenas las ventosas y las sangrías

Petera infiel dijo...

Ay Jenni La fiebre!
Cuando a mi me agarra fibre fuerte pero lo que se dice fuerte, mi nombre te lo dice todo ....... hasta la última gota!!!

f dijo...

uy! menos mal que no mostré el termómetro...

La Criatura dijo...

fah, una banfru ardiente y llena de mocos

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Detras del moco, solo hay una mujer!

Bichicome dijo...

Una Oda al paracetamol.