Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

martes, 25 de septiembre de 2012

Cuerpo en llamas

“Jamás subestimeis la calentura de una mujer”, decía el versículo segundo del sagrado libro de las religiones ocultas. “Porque ese cuerpo ardiente se hará llama y esa llama podría quemar tu ropa”.

Después de un fin de semana apasionado con Roberto, me levanté como extrañando un matutino. Sentía las hormonas revolucionadas y el sexo en huelga, enojado, a punto de quemar ruedas y cortar el camino de las trompas de la Falopio si no tenía algo de satisfacción.

Pero dado mi cansancio los ignoré. Me puse la bata y prendí la hornalla para la pava. Mientras esperaba a que hirviera, fui guardando los platos secos y empecé a oler a humo. Humor negro salía de algún lado, pero no me daba cuenta de dónde. Apagué inmediatamente la hornalla, sin embargo empecé a sentir un calor por mi entrepierna y más humo.

Fue un instante en que miré para abajo y ¡yo estaba en llamas! Literalmente. Veía mi bata encenderse como un papel en un fogón. Era de entender, Roberto me había estado llenando el tanque dos días seguidos. ¡Estaba más que inflamable! Me había surtido con súper, diesel, gasoil y esas nuevas Super Power V3. Tenía todo un yacimiento petrolífero en mi interior.

Ni bien me había acercado a la pava, sácate, el cinturón de la bata agarró mecha y me estaba quemando viva como una bruja de Salem . Mis pecados ardían junto al 60% algodón mezclado con 40% de polietileno.

Raudamente me saqué el desabillé y lo arrojé al piso para pisarlo y sofocarlo. El fuego fue abatido y mi cuerpo salió ileso. Las consecuencias pudieron haber sido catastróficas. Pero por suerte estoy viva para transmitirles este mensaje: “si os levantáis quenchi, haceos la paja, pues sino os prenderéis fuego”.
"Todo lo negro era fuego llamará". Nótese la cercanía con mi zona pecadora.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

decime que sonaba" que vengan lo bomberos, que mes estoy quemando" juaa

Anónimo dijo...

Eso nos pasa por no seguir nuestros instintos y no hacer los paja de todos los días!

La Criatura dijo...

que calienta pava!

Hugo dijo...

¿Si tenías cerca un matafuegos cómo lo usabas?

f dijo...

guau!
lo que es el flower power!

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Criatura: dónde estabas que no me ayudaste? donde?

HUgo: el matafuegos viene en tamaño super

F: jamás alcanzará el aloe vera para tanta quemazón.

César dijo...

Es el destino hablando. No importa si hubo fuego, el destino exigía aun más.

Besos!

Cinty dijo...

Jajajaa

Fue una desgracia con suerte..

Moira dijo...

Por suerte estabas sola! Sino el Roberto de turno te hubiese pisoteado para apagarte el fuego !! Aguante el autobombero!

Petera infiel dijo...

¿Te quemaste o te cagaste?

Violeta dijo...

o mucho mejor, hacé que el te haga la paja..a veces hacerse la paja da paja

CatalinaLaGrande dijo...

Una vez sentada en el sofa viendo la tele un Roberto me calentó tanto con una paja que me hizo que por instinto se la chupe hasta que me acabo en la boca. ¡Que recuerdo!
Srá groseropero es verdad ...... Cosas que pasan ........
Bien puta la tipa.