Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

jueves, 25 de octubre de 2012

Culpable


Todos hablan de los beneficios de andar en bici. Que es ecológico, que ayuda a aliviar el tránsito, que nos hace bien a  la salud, que si agarrás una calle empedrada y llevás puesto un jean tenés un orgasmo de dos cuadras, etc. Pero todos callan los riesgos y peligros, como el que me pasó hoy a la mañana.

¡Detenida en la comisaria cuatro horas! Y no por andar gimiendo, tocándome las tetas mientras pedaleaba por el empedrado de Defensa y Venezuela. ¡Por intento de robo de órganos!

A las 9 de la mañana llegué a Retiro en mi bici dispuesta a tomar el tren a Tigre. En el intento por pasar la zona de lo molinillos, me dirigí a la puertita donde una horda de pasajeros que recién bajaba del tren venía en contramano y no me dejaba pasar. Tuve que imponer autoridad y metí la bici para avanzar, pero ellos no se detuvieron y en el umbral de la puerta forcejeamos para ver quién lograba pasar. Cuando lo logré, a los 3 pasos, la palanquita del freno de la bici se le mete en el ojo a un niño de 6 años. La criatura rompió en un llanto desconsolador, tapándose la cara. La madre intentaba seguir avanzando en la multitud. Yo no podía seguir como si nada y tomarme el tren. Me detuve. Di la vuelta. El guarda lo vio todo. Vio como mi freno se metía en globo ocultar del nene, haciendo palanca para sacarlo, como una cuchara metiéndose dentro en un huevo pasado por agua. Logramos salirnos de la multitud, el nene se sacó la mano y ¡vi el horror!

El ojo estaba salido. Como sostenido  por un resorte. ¡Sangre! ¡Gritos! ¡Policía! ¡Ambulancias! Y yo detenida. Y ustedes se preguntarán por la bici. La bici la dejé tirada en Retiro.  Seguro me la robaron. Qué macana. 

martes, 23 de octubre de 2012

Newsletter

No es porno, no es un virus, es... Jennísima por mail.
Bueh, sí, quizás se aun toque de porno ;)
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Gracias!!


viernes, 19 de octubre de 2012

La bondad

Él es tan bueno conmigo, que me contagia su bondad y me hace mejor persona. Siento que al besarlo me traspasa un aliento de bondad que cubre todos mis vacíos y me convierte en una mujer cálida, generosa y comprensiva. Creo que cuando logre ser tan buena como él,  voy a dejarlo.

jueves, 18 de octubre de 2012

Plan canje

Cambié mis ganas de viajar y conocer el mundo por quedarme en la cama, debajo de las sábanas para seguir descubriéndote.

martes, 16 de octubre de 2012

Nadie le pidió la mano



 Juana Elvira es soltera y obesa. No sé qué es peor para la sociedad de hoy. Además, es maestra de literatura y tiene 57 años, un partidazo. Aunque no siempre fue soltera, ni obesa. En este tipo de historias, las mujeres eran esbeltas, flacas, altas y bellas hasta que conocen a un Roberto hijo de puta, que primero les deforma el corazón y después el cuerpo.

Juana Elvira estuvo 25 años de novia con Roberto, quien nunca se animó a pedirle la mano para contraer matrimonio. El miedo irracional que le generaba  saber la razón  de trasfondo de esta conducta, la llevó a no preguntar ni presionarlo. Roberto ya estaba casado. ¡Esa era la razón! Tenía otra familia en Córdoba.  Su verdadera mujer le había pedido que no viajará más a Buenos Aires cuando Mirtita, su cuarta nena  de sus sietes hijos, estaba moribunda. Ahí él decidió dejarla a Juana Elvira para siempre.

Juana Elvira se abocó a la literatura y se comió toda la biblioteca, tomos enteros de comida intelectual y orgánica (claro está, el morfi la llevó a este sobrepeso).  La depresión se transformó en odio y el odio en vandalismo. ¿Vandalismo? Sí, Juana Elvira ahora roba manos. Mutila las estatuas e instalaciones artísticas de la ciudad. Y las guarda en su casa.  Es su revancha porque nadie nunca le pidió la mano. Me las mostró, están en repisas. Tiene montones de manos derechas de Olmedo y Portales. El gobierno insiste en reponerlas, ella insiste en cortarlas. Me contaba que su próximo paso es ir por las de Perón.

Siempre me pregunté quién las tendría. Ahora lo saben, una mujer soltera, dolida  y abandonada.

jueves, 11 de octubre de 2012

El amor me arruinó el blog


Siento que perdí el encanto. Esa magia que me hacia ridículamente especial, se fue. Se fue en cuanto le dije “te amo” y él me dijo “yo  también”.  En realidad él me dijo “Te amo” y me quedé en silencio pensando: “finalmente me está pasando. 31 años, 15 diarios íntimos y 320 post  después, un Roberto por motivación propia decidió quedarse a mi lado”.

En ese instante me volví normal. Seguro que en cualquier momento me va a encantar ir de shopping y decida hacerme el alisado definitivo.  ¡No! ¡No!

¿Qué hago? ¿Boicoteo mi más bella relación para volver a caer en la gracia y esplendor creativo de la malaria sentimental?

¿Acaso tener constante acceso al tenedor libre del sexo, a su más delicioso menú de poses y caricias es la debacle de este blog?

La felicidad del amor me ha vuelto comunarda. Voy a tener que pedirle a Roberto que sea un poco más guacho, que me amenace cada tanto con que me va a dejar, que le mire las tetas a las minas en la calle y me codee: “¿cuándo te las vas a hacer vos?”. Necesito que Roberto me coja y se vaya a hurtadillas mientras duermo, que no me responda el whatsapp y me torture porque sé que me leyó y no quiere responderme. Quiero que Roberto me prohíba salir con mis amigas, que me pida que le planche, que no me ayude lavando los platos. Cualquier cosa que me obligue a dejarlo para volver a ser desdichada.

No sé, no sé. No sé si prefiero que las ideas me abandonen o que lo haga Roberto.

jueves, 4 de octubre de 2012

Por culpa de la menstruación sincronizada…


Les voy a decir algo. Algo que descubrí por trabajar en una oficina con muchas mujeres. Algo que nadie dice y les va a parecer asqueroso. Ya las conozco  a ustedes, lectoras mías. Pero háganse mujer y lean hasta el final.

“En la oficina, no hay que decir nunca cuando una está indispuesta”. Ese es el consejo. Porque siempre hay otra u otras que también lo están, (es por esta magia hormonal de la sincronización del período). Y una, es prolija e higiénica con sus secreciones y material femenino, pero las otras no.  Y no queremos que nos adjudiquen la cochinada ajena, ¿ok?

Si una va y comenta, “ ¡Hoy me re vino! Estoy feliz, tenia 20 días de retraso y me estaba por empezar a preocupar”. Esta compañera a la cual le comentamos el hecho, puede ir al baño, encontrarse con el HORROR y pensar: “Jennísima me dijo que estaba indispuesta. Este acto sanguinario pertenece a ella.”  Este silogismo aristotélico universal puede hundirnos en la categoría de “la sucia” o “La asquerosa”, ¡sin merecerlo!

Entonces, evitad comunicarlo y así limpiarán su dignísima feminidad menstrual  pese a que la verdadera sucia seguirá zafando bajo el anonimato.