Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

lunes, 12 de noviembre de 2012

El verdulero que no tira fruta

Siempre creí en el beso como entrada al amor. ¿Ingenua? Prefiero decir pelotuda.  En los boliches me seducían con el más simple y burdo chamuyo y yo caía en su trampa como quien mete las patas el mar cuando camina por la orilla. Inevitable.  Creía en la magia del beso.  Pensaba que  Roberto sentiría mis labios y  a través de ellos mi alma. La fantasía de creer que se puede conocer de golpe a un ser humano por el micro segundo en que sus labios chocan con los tuyos. Recuerdo una vez, un beso delicioso. Amé a ese Roberto durante semanas, lo perseguía incansablemente y solo porque el trago que él  había tomado me había dejado rico sabor en la lengua.  Mi ecuación descerebrada era: besa rico gusto= hombre bueno=excelente novio/esposo


Después dejé de creer en los besos como sinónimo de “encantamiento hasta que la muerte nos separe”, y adopté una nueva: “Coger es la entrada al amor”. ¡Brillante! Esta sí que no fallaría. Pensaba que Roberto se daría cuenta que no soy de las minas que son para coger y listo. Pensaba que el hecho de que yo cogiera en la primera cita sin resistencias tendría otro significado conmigo. Siempre me sentí especial, ¿vistess?  No hace falta que les cuente cómo me fue. Pueden leer todo el blog para darse cuenta de que esta creencia tampoco me funcionó. Por eso, cuando ayer entré a la verdulería y leí este mensaje en los duraznos, me enternecí. Me sentí un durazno más en esa caja. Ellos eran yo. Yo, ellos. Su desesperación, su entrega absoluta por el otro (sin importar quién era ese otro).  El pedir a gritos, ¡no me dejes machucada o mordida, hijo de puta! Me tocaste, me besaste, me manoseaste, me estampaste, me estrujaste. El hecho de que en esa verdulería pudieran decir en voz alta lo que siempre sentí, me hacía llorar.  "Si me apretás me llevás", ¿me entendés Roberto?



Entonces, hice lo que debía. Me las llevé. A todas.
¡Ahora están todos invitados a tomar daikiris de durazno en casa!

13 comentarios:

Br1 dijo...

De ahí viene "si te gusta el durazno, bancate la pelusa". Y tener un carozo. Bien por vos. Sos como el Schindler de los duraznos.

CatalinaLaGrande dijo...

¿Alguna vez pensaste seriamente en formalizar con un Roberto más allá de un buen garche y un excelente 69? Esto viene porque el tiempo pasa, los blogs pasan y tengo la sensación de que estás muy cómoda en tu posición masoca de seducida y abandonada.

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Ay Cata, intento e intento. Decíselo a Roberto!



Bry1: venite que tengo un ron delicioso

Hugo dijo...

Vos seguí entregándote que aunque no se enamore Roberto por lo menos la pasás bomba.

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Huguito y yo quedo con el durazno en flor!!

Cinty dijo...

¡¡Que rico, daikiri!!

CatalinaLaGrande dijo...

¡Querer es poder! más allá de que ¡Querer es coger!

La Hilarante dijo...

ESOOOOOOO se necesitan mas robertos verduleros!

o que no toquen tanto los duraznos.

Petera infiel dijo...

A lo mejor te equivocaste de fruta.
Una buena banana en la boca bien difrutada lo puede volver loco a Roberto.

Nicolás Nunca dijo...

Ya lo dijo Sabina en Peces de Ciudad:
"las hogueras a primera vista, cuché de revista, se apagan bien pronto"
La verdá que es lindo que una mujer te ponga en ese lugar. me parece.
Si una mujer me dice eso, que dicen en el coajó de duraznos...y...lo valoro.

POr otra parte, y por eso qwue contás...yo siempre digo: la primera vez, me tiene sin cuidado.
Me importan más cómo serán la segunda, la tercera, la cuarta, etc

No?
Vos qué decís Amapola???

Hay tantos motivos para el desencuentro, como para el encuentro.

A veces depende de nosotros.

Gran Beso, Roberta.

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Nico Nunca: la primera mordida no es tan importante como las que le sigue, decis. Será cuestión de que se coman todo el durazno para ver si quieren otro.

Petera Infiel dijo...

Jenni:
La seguiste con el durazno pero no me contestaste que sensación te produce una banana en tu boca; algo que a los Robertos los enloquece y a lo mejor es la forma de conseguir que no sigan de largo.

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Pete: el problema es que me como la banana con la ilusión de que me compre para simpre y termino siendo una fruta más.