Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

lunes, 19 de noviembre de 2012

La espera es solitaria

Hay un cuento que se termina solo. Es un libro que sale de su estante, se posa sobre el apoyabrazos del sillón, se abre y se lee a sí mismo. Se moja la punta los dedos para pasarse de hoja. Una por una sin saltearse ninguna y se halaga por lo bien escrito que está.  Se devora sin pausas porque le resulta una historia apasionante.  Se emociona y se angustia  porque le  llega el final inevitable. Se cierra, se acaricia la tapa con cierta melancolía y vuelve a su lugar: a la biblioteca de libros que nunca leíste y que esperan a que lleguen las vacaciones  para que lo elijas y lo llevés a la playa.


2 comentarios:

Br1 dijo...

Los libros ya no saben qué hacer para que les demos bola.

CatalinaLaGrande dijo...

¿Libro en la playa? En la playa hay que estar con una minibikini para atrapar Roberots ........ aunque se por un rato; si por una coche mejor.