Todo eso que nos hace sentir jennísimos: las insurrecciones que enrulan el mechón lacié, el puctum, lo desprolijo, lo desubicado, el ello, el imaginario radical, lo ridículo, lo inocultable, la falla, lo que nos esforzamos por ocultar pero que se ve a la legua como un elefante dorado. Bienvenidos al blog de Jennísima.

viernes, 11 de enero de 2013

Arde papi


Pienso en los cursos raros en los que me anoté para conocer flacos. Pienso en esa mañana en la que caí al Easy de Lomas de Zamora para hacer un taller de electricidad con la idea loca de que algún flaco me hiciera saltar la térmica; las horas de gimnasio,  los talleres literarios, el de comics que me salió una fortuna y fui a una sola clase, el intento bizarro en un teatro under, taller de crítica de rock, en fin… todo por conocer chongos, posibles amores de mi vida.

Pienso en la plata perdida y en… cómo tarde tanto en descubrir lo que hoy les voy a compartir: el fútbol femenino. Sí, me invitaron porque faltaba una jugadora y allí fui. Me puse los cortos, el corpiño deportivo y entré a la cancha con el entusiasmo de una niña que se tira a un pelotero de barbies y pequeños ponies. Entré a ese fantástico mundo de Robertos sudorosos con remeras viejas y medias desteñidas; una exhibición suprema de brutalidad, virilidad y el abandono absoluto de los modales establecidos por la cultura occidental; un festín de piernas peludas, gemelos de Tiranosaurio y cuádriceps de toro. Y Ahí estaba yo, respirando un revoloteo de testosterona que me hacía sentir en el umbral de una orgía como para el record guines.

  Al lado de nuestra cancha, de vinchitas y conjuntitos Nike recontracombinados, estaban ellos, una vidriera de 10  futuros padres de mis 6 hijos. Todos candidatos para golearme hasta el cansancio. Un muestrario gratis de hombres que se estaban poniendo en forma para seducirme y convertirse en mis sueños más lujuriosos. Fueron 60 minutos de jadeos mentales, de micro orgasmos cada vez que se les escapaba la pelota a nuestra cancha y yo corría como loca a devolvérselas sacudiendo la cola como una perrita en celo en  una estación de tren.

En fin… pienso en todos los lugares donde busqué hombres y ahora que encontré en Oasis, no me sacan hasta convertirme en una botinera del papi5.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

genial, soy tan mala arquera que seguro que me la embocan varios

lucha dijo...

yo iba a ir a un curso de cocina, pero si me recomendas futbol, yo te hago caso BAnfru

Anónimo dijo...

FUTBOL, FUTBOL,FUTBOL,FUTBOL,FUTBOL,FUTBOL,FUTBOL,FUTBOL,FUTBOL,FUTBOL,FUTBOL,FUTBOL, gooooollll

Maldo dijo...

Buenísimo el post!

CatalinaLaGrande dijo...

Yo probé con el golf y se me acercó uno que puso el palo y las pelotas y yo para no se menos puse el hoyo.

oh nikita dijo...



aplausos banfrula!!!! y espero de vos no menos que una goleada soberbia!!
en la cantidad se encuentra la calidad, mi máxima de siempre, un abrazo!

Jennifer Amapola Banfrula dijo...

Vamooo cata!!! Hoyo en 20!

oh NOkita, gané por obsena goleada

Petera infiel dijo...

Ese olor a sana transpiración funciona como excitante.